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Óscar Gamazo
Jueves, 5 de octubre de 2017

Pedaleando juntos

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Opinió, per Óscar Gamazo.

España con su Gobierno a la cabeza con paso firme está respondiendo a las necesidades de todos los usuarios de la red viaria. Los ciudadanos somos conscientes que el Gobierno del Presidente Rajoy tiene un firme compromiso con la mejora de la seguridad vial siendo sensible a la problemática de la accidentalidad del colectivo ciclista. Por eso, desde el minuto cero de la presente legislatura, el Gobierno ha implementando medidas específicas para mejorar la seguridad y lograr que nuestra carreteras se conviertan en un espacio de convivencia seguro y pacífico.


Para el Partido Popular, la seguridad vial de los ciclistas, al igual que el resto de usuarios de la red viaria, es prioritaria porque afecta a la vida y a la integridad de las personas. Por ello, el Gobierno y el Grupo Parlamentario Popular, está luchando con el objetivo de frenar la violencia vial, por un lado, mediante la implementación de nuevas medidas adoptadas por parte del Ministerio del Interior y la DGT y, por otro, mediante el impulso de modificaciones legales.


Conscientes de la magnitud de la siniestralidad de los ciclistas que sufrimos, particularmente en La Safor la amarga primavera pasada, y haciéndose eco de una demanda social creciente el Partido Popular ha impulsado una proposición de Ley de modificación de la ley orgánica prudente, moderada, avalada por expertos que modifica el código penal en materia de imprudencia en la conducción y sanción del abandono del lugar del accidente. Y en concreto que mejora la definición del concepto de imprudencia con la introducción de tres supuestos que siempre se van a considerar graves; que aumenta la punición de este tipo de conductas; y que aclara un tipo específico de omisión del deber de socorro en materia de seguridad vial, con la introducción del delito de abandono del lugar del accidente.


Esa proposición, sin caer en el populismo punitivo, mejora la protección que en el Código Penal se brinda a todas las personas ante conductas temerarias, inapropiadas y criminales por parte de los conductores. Así, frente a la omisión del deber de socorro que exige la posibilidad de poder socorrer a la víctima, con esta iniciativa se incorpora la figura del delito de abandono  del lugar del accidente,  por cuanto que en él se sanciona la falta de solidaridad exigible en estos casos, castigando la maldad intrínseca de aquel conductor que abandona a alguien que pudiera estar lesionado incluso fallecido. 


Además, aboga por calificar de imprudencia grave cuando exista una grave vulneración de los deberes de cautela por parte del conductor, es decir, cuando existan determinadas circunstancias indicativas de una especial negligencia por parte del conductor ya sea por conducir con un exceso de velocidad o por tener mermadas sus capacidades físicas por el consumo de drogas y alcohol. 


El recuerdo y el respeto a todos los ciclistas víctimas de la siniestralidad vial así como la solidaridad con todos sus familiares y amigos, nos ha de servir a toda la sociedad de impulso para continuar pedaleando juntos para que nadie se pueda sentir desprotegido por nuestro estado de derecho.


Quiero destacar el coraje y el esfuerzo de todas aquellas personas que han luchado por una ley justa para evitar que en el futuro ninguna otra familia tenga que pasar por el  mismo calvario por el que ellas pasaron, con una mención especial para Ana González y su familia. Ana es la mujer de Óscar, un ciclista que falleció tras ser atropellado y abandonado en la cuneta de una carretera. Aquellos que no la conocían han tenido la oportunidad de conocer su drama gracias a su participación altruista en un anuncio de la Dirección General de Tráfico de este verano donde nos recuerda que los conductores al adelantar hemos de respetar la distancia mínima obligatoria de un metro y medio para evitar que otros amantes de la bicicleta se vayan dejando inmensos vacíos en sus familias. 


Querido lector: si conduce respete los 1’5 metros cuando vaya adelantar aún ciclista y si es ciclista respete las normas de circulación. Pedaleemos todos en la misma dirección para alcanzar la visión cero y hacer de la red viaria un espacio de convivencia seguro.

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