La DANA Adam deja casi 500 litros en Oliva en 24 horas y golpea con fuerza a toda la Safor
Oliva registra 496,5 litros por metro cuadrado frente a los 289 de Gandia, según Avamet, en un episodio marcado por inundaciones, rescates, dos fallecimientos y el despliegue de la UME.
La DANA Adam ha dejado un episodio de lluvias extraordinarias en la Safor, con inundaciones en calles y viviendas, carreteras afectadas, vecinos atrapados y un amplio dispositivo de emergencias desplegado en distintos municipios. Oliva ha sido una de las localidades más castigadas, tanto por la cantidad de agua acumulada como por la gravedad de las consecuencias humanas.
Según los registros de Avamet, durante el episodio se acumularon 496,5 litros por metro cuadrado en Oliva y 289 litros en Gandia en un periodo de 24 horas. Unas cifras que reflejan la intensidad de las precipitaciones y la presión a la que se han visto sometidos ríos, barrancos y sistemas de drenaje de la comarca.
El temporal ha obligado a activar medidas preventivas, suspender las clases, restringir desplazamientos y movilizar a distintos cuerpos de emergencia, incluida la Unidad Militar de Emergencias (UME).
El temporal obliga a activar las alertas y suspender las clases
La situación comenzó a complicarse durante el sábado 17 de octubre, cuando las previsiones meteorológicas apuntaron a un empeoramiento significativo. Los avisos enviados a través del sistema ES-Alert recomendaron evitar desplazamientos y mantenerse alejados de barrancos, cauces y otras zonas inundables.
Durante el domingo, las precipitaciones fueron dejando importantes acumulaciones en diferentes puntos de la Safor. En Gandia, el Ayuntamiento activó el CECOPAL y anunció la suspensión de las clases para el lunes, incluidas las escoletes municipales, además del cierre de instalaciones y la cancelación de actividades.
Con la llegada de la noche, la atención se centró en la posibilidad de nuevas precipitaciones intensas. La Policía Local avisó a residentes de viviendas próximas al barranco de Beniopa y se habilitó el pabellón del Raval como espacio de acogida ante posibles evacuaciones.
El Serpis, el Vernissa y los barrancos, bajo vigilancia
La lluvia volvió a intensificarse durante la madrugada del domingo al lunes. Ante el riesgo de inundaciones y desbordamientos, las autoridades pidieron reducir los desplazamientos y extremar las precauciones.
La evolución de los caudales del Serpis y el Vernissa, así como la situación de los barrancos, mantuvo en alerta a los servicios de emergencia. Los cortes de caminos y carreteras complicaron la movilidad y dificultaron el acceso a algunas zonas.
En Gandia, el agua anegó diversas calles y afectó a zonas como el Raval, Benipeixcar, Marenys de Rafalcaid y Venecia. También se registraron inundaciones en el entorno de la playa, donde vecinos y comerciantes volvieron a poner el foco en los problemas que aparecen en determinados puntos cuando se producen lluvias intensas.
Las inundaciones reavivan las quejas vecinales por el drenaje
Entre las imágenes que ha dejado el temporal destacan las de vecinos retirando residuos y limpiando imbornales para facilitar la evacuación del agua acumulada en las calles.
Algunos residentes denuncian que habían advertido de obstrucciones antes de las lluvias y señalan que determinadas calles del casco antiguo de la playa se inundan de forma recurrente durante los episodios de precipitaciones.
Estas quejas vuelven a situar el mantenimiento de la red de drenaje y las actuaciones en los puntos más vulnerables entre las cuestiones pendientes. No obstante, determinar en qué medida las posibles deficiencias han influido en las inundaciones requiere una evaluación técnica de las infraestructuras y de las condiciones concretas del episodio.
Oliva, la localidad más castigada por las consecuencias humanas
La situación en Oliva adquirió especial gravedad a medida que avanzaba el temporal. Las inundaciones dejaron personas atrapadas en viviendas y zonas aisladas, mientras los equipos de emergencia multiplicaban sus intervenciones para atender a los afectados.
La Unidad Militar de Emergencias se incorporó al operativo junto con otros servicios de rescate. Los trabajos incluyeron intervenciones por tierra y el uso de embarcaciones y helicópteros, además de evacuaciones en zonas como los campings afectados por la acumulación de agua.
El balance más trágico ha sido la muerte de dos personas en el municipio. Según la información facilitada durante la emergencia, una mujer fue encontrada sin vida en los bajos de su vivienda y un hombre de 64 años falleció tras sufrir un infarto en un camping.
Durante la mañana del lunes también se comunicaron medidas de confinamiento y restricciones de movilidad en los municipios incluidos en las disposiciones de la Generalitat, con el objetivo de reducir los riesgos para la población y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.
Comienza la evaluación de los daños
La disminución de las precipitaciones durante la tarde permitió que el nivel del agua comenzara a bajar en algunas zonas de Oliva y facilitó la continuidad de las tareas de rescate y atención. El centro polivalente se habilitó como uno de los puntos de recepción y asistencia a las personas evacuadas.
Tras las horas más críticas, la comarca afronta ahora las consecuencias materiales del temporal: viviendas y negocios afectados, vehículos dañados, caminos inundados y familias pendientes de conocer el alcance de los desperfectos.
La prioridad pasa por atender a las personas afectadas, revisar las infraestructuras y recuperar progresivamente los servicios y la normalidad en los municipios. La evaluación de los daños permitirá determinar la magnitud de las pérdidas y las actuaciones necesarias para la recuperación.
La DANA Adam deja así una de las jornadas más complicadas de los últimos años para la Safor, con Oliva entre los municipios más afectados y una comarca que comienza a cuantificar las consecuencias de las lluvias torrenciales.

La DANA Adam ha dejado un episodio de lluvias extraordinarias en la Safor, con inundaciones en calles y viviendas, carreteras afectadas, vecinos atrapados y un amplio dispositivo de emergencias desplegado en distintos municipios. Oliva ha sido una de las localidades más castigadas, tanto por la cantidad de agua acumulada como por la gravedad de las consecuencias humanas.
Según los registros de Avamet, durante el episodio se acumularon 496,5 litros por metro cuadrado en Oliva y 289 litros en Gandia en un periodo de 24 horas. Unas cifras que reflejan la intensidad de las precipitaciones y la presión a la que se han visto sometidos ríos, barrancos y sistemas de drenaje de la comarca.
El temporal ha obligado a activar medidas preventivas, suspender las clases, restringir desplazamientos y movilizar a distintos cuerpos de emergencia, incluida la Unidad Militar de Emergencias (UME).
El temporal obliga a activar las alertas y suspender las clases
La situación comenzó a complicarse durante el sábado 17 de octubre, cuando las previsiones meteorológicas apuntaron a un empeoramiento significativo. Los avisos enviados a través del sistema ES-Alert recomendaron evitar desplazamientos y mantenerse alejados de barrancos, cauces y otras zonas inundables.
Durante el domingo, las precipitaciones fueron dejando importantes acumulaciones en diferentes puntos de la Safor. En Gandia, el Ayuntamiento activó el CECOPAL y anunció la suspensión de las clases para el lunes, incluidas las escoletes municipales, además del cierre de instalaciones y la cancelación de actividades.
Con la llegada de la noche, la atención se centró en la posibilidad de nuevas precipitaciones intensas. La Policía Local avisó a residentes de viviendas próximas al barranco de Beniopa y se habilitó el pabellón del Raval como espacio de acogida ante posibles evacuaciones.
El Serpis, el Vernissa y los barrancos, bajo vigilancia
La lluvia volvió a intensificarse durante la madrugada del domingo al lunes. Ante el riesgo de inundaciones y desbordamientos, las autoridades pidieron reducir los desplazamientos y extremar las precauciones.
La evolución de los caudales del Serpis y el Vernissa, así como la situación de los barrancos, mantuvo en alerta a los servicios de emergencia. Los cortes de caminos y carreteras complicaron la movilidad y dificultaron el acceso a algunas zonas.
En Gandia, el agua anegó diversas calles y afectó a zonas como el Raval, Benipeixcar, Marenys de Rafalcaid y Venecia. También se registraron inundaciones en el entorno de la playa, donde vecinos y comerciantes volvieron a poner el foco en los problemas que aparecen en determinados puntos cuando se producen lluvias intensas.
Las inundaciones reavivan las quejas vecinales por el drenaje
Entre las imágenes que ha dejado el temporal destacan las de vecinos retirando residuos y limpiando imbornales para facilitar la evacuación del agua acumulada en las calles.
Algunos residentes denuncian que habían advertido de obstrucciones antes de las lluvias y señalan que determinadas calles del casco antiguo de la playa se inundan de forma recurrente durante los episodios de precipitaciones.
Estas quejas vuelven a situar el mantenimiento de la red de drenaje y las actuaciones en los puntos más vulnerables entre las cuestiones pendientes. No obstante, determinar en qué medida las posibles deficiencias han influido en las inundaciones requiere una evaluación técnica de las infraestructuras y de las condiciones concretas del episodio.
Oliva, la localidad más castigada por las consecuencias humanas
La situación en Oliva adquirió especial gravedad a medida que avanzaba el temporal. Las inundaciones dejaron personas atrapadas en viviendas y zonas aisladas, mientras los equipos de emergencia multiplicaban sus intervenciones para atender a los afectados.
La Unidad Militar de Emergencias se incorporó al operativo junto con otros servicios de rescate. Los trabajos incluyeron intervenciones por tierra y el uso de embarcaciones y helicópteros, además de evacuaciones en zonas como los campings afectados por la acumulación de agua.
El balance más trágico ha sido la muerte de dos personas en el municipio. Según la información facilitada durante la emergencia, una mujer fue encontrada sin vida en los bajos de su vivienda y un hombre de 64 años falleció tras sufrir un infarto en un camping.
Durante la mañana del lunes también se comunicaron medidas de confinamiento y restricciones de movilidad en los municipios incluidos en las disposiciones de la Generalitat, con el objetivo de reducir los riesgos para la población y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.
Comienza la evaluación de los daños
La disminución de las precipitaciones durante la tarde permitió que el nivel del agua comenzara a bajar en algunas zonas de Oliva y facilitó la continuidad de las tareas de rescate y atención. El centro polivalente se habilitó como uno de los puntos de recepción y asistencia a las personas evacuadas.
Tras las horas más críticas, la comarca afronta ahora las consecuencias materiales del temporal: viviendas y negocios afectados, vehículos dañados, caminos inundados y familias pendientes de conocer el alcance de los desperfectos.
La prioridad pasa por atender a las personas afectadas, revisar las infraestructuras y recuperar progresivamente los servicios y la normalidad en los municipios. La evaluación de los daños permitirá determinar la magnitud de las pérdidas y las actuaciones necesarias para la recuperación.
La DANA Adam deja así una de las jornadas más complicadas de los últimos años para la Safor, con Oliva entre los municipios más afectados y una comarca que comienza a cuantificar las consecuencias de las lluvias torrenciales.




















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