Jueves, 04 de Junio de 2026

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Sábado, 18 de Octubre de 2025

Amazon Prime Video tiene claro lo que quiere para la NBA

Con la temporada 2025-26 ya a la vuelta de la esquina, Amazon Prime Video ha dejado muy claro cuáles son sus ambiciones con la NBA. No ser un mero espectador, sino erigirse como un actor central y disruptivo en la transmisión del baloncesto profesional en Estados Unidos y en el mundo. Lo que hasta ahora se intuía como un paso más en la inversión deportiva de Amazon, se está convirtiendo en una verdadera apuesta estratégica en contenidos, tecnología, talento y experiencia de usuario. Este nuevo capítulo marca el fin de una era y el inicio de un experimento que cambiará drásticamente cómo se vive la NBA en estos momentos.

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Un contrato histórico, la puerta de entrada

El punto de partida de esta revolución es el acuerdo multimillonario que Amazon anunció junto con la NBA en julio de 2024, un contrato de derechos mediáticos por once años que reemplaza el largo reinado de TNT.

Con este pacto, Prime Video asegura 66 partidos de temporada regular en Estados Unidos más derechos exclusivos sobre torneos internos de la NBA como la Emirates NBA Cup, la totalidad del torneo Play-In, parte de los playoffs y series de finales de conferencia en ciertos años.

Es decir, Amazon no aspira simplemente a ser otro punto de emisión, sino al rol de plataforma central para los fanáticos del baloncesto.

Este acuerdo no es pequeño, ya que se estima que Amazon desembolsará cerca de 1,93 mil millones de dólares anuales por esos derechos, en lo que representa una de las inversiones deportivas más agresivas de su historia.

Pero más allá de la inversión, lo que impresiona es cómo Amazon se ha comprometido a manejar internamente muchas de las funciones de producción, transmisión y experiencia de usuario, con una infraestructura propia para cobertura “de punta a punta”.

Calendario estratégico y exclusividades

Para demostrar que no es un proyecto de buenas intenciones, Amazon ya ha trazado con precisión cómo distribuir sus emisiones semana a semana. Durante la temporada regular, Prime Video transmitirá partidos los viernes por la noche y los jueves en ciertos períodos del año, sumando algunos partidos los sábados por la tarde.

También tomará el control total de todas las etapas del torneo NBA Cup (fase de grupos, eliminatorias y final) y del Play-In.

Un detalle relevante es que Amazon inaugura su cobertura con un “doubleheader” el viernes 24 de octubre con Celtics-Knicks y Timberwolves-Lakers, que también estará habilitado en las apuestas online, lo que marca la primera vez que una plataforma de streaming lanza partidos de la NBA en exclusiva.

Además, Amazon se adjudica parte de los derechos de playoffs: de las primeras rondas, alternará series con ESPN/ABC y NBC/Peacock; y en seis de los once años del contrato le corresponderá cubrir la serie de finales de conferencia (rotando).

Más que cámaras y sonido

Si Amazon quería demostrar que iba en serio, también lo ha hecho con el músculo humano y creativo. En su plantilla de comentaristas, analistas y presentadores hay nombres de peso, como Kevin Harlan e Ian Eagle, veteranos del play-by-play, fichados para narrar los partidos en Prime Video.

En el análisis en cancha y estudios, nombres como Steve Nash, Dwyane Wade, Candace Parker, Brent Barry, Dell Curry, Udonis Haslem y Stan Van Gundy estarán presentes.

Y además, Amazon ha organizado estructuras de producción propias para tener control sobre cámaras, gráficos, transmisión y “experiencia inmersiva”.

En otras palabras, Amazon no apuesta por subcontratar mucho, sino que diseña una experiencia integrada desde el origen hasta el espectador.

Los interrogantes que plantea el modelo

Aunque el plan parece ambicioso, no está exento de riesgos. Primero, abandonar TNT supone un cambio radical en hábitos de audiencia que se puede traducir también en consumo de apuestas NBA. TNT incluso presentó demandas y disputas legales cuando perdieron los derechos.

Segundo, aunque Amazon tiene una base grande de suscriptores, convertirlos en aficionados que consuman regularmente partidos de baloncesto no es trivial. Será clave que la experiencia esté a la altura.

Por otro lado, la competencia es real, ya que ESPN, NBC/Peacock y ABC mantendrán una posición fuerte con partidos nacionales, selecciones contrastadas y presencia histórica. Amazon tendrá que demostrar que su modelo puede coexistir.

Además, en mercados internacionales donde la NBA ya tiene presencia fuerte, Prime Video deberá coordinarse con emisoras locales, derechos regionales y adaptaciones, lo que puede generar fricciones de programación o solapamientos.

Finalmente, la presión sobre la audiencia joven que consume streaming es alta: si la experiencia no es fluida, los espectadores pueden regresar a métodos tradicionales o piratear transmisiones, lo que sería un duro golpe a la credibilidad del modelo.

 

 #Apuestas

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