En marcha en Gandia las obras de rehabilitación de viviendas y reurbanización del Grupo Ferroviarios
Con un presupuesto de 5,2 millones, el objetivo es la mejora energética, eliminación de las patologías y el fibrocemento de los edificios y la humanización de la calle Calderón de la Barca. La actuación afecta tres bloques de edificios y beneficiará 182 familias.
El concejal de Vivienda de Gandia, Salvador Gregori, la coordinadora general de Urbanismo, Maite Alonso, y el presidente de la Junta de Distrito de Corea, Jesús Naveiro, anunciaron la puesta en marcha del proyecto de rehabilitación de viviendas y reurbanización de las Casas de Ferroviarios.
La actuación afecta tres bloques de edificios. Es decir, a 29 escaleras y 182 viviendas. Por lo tanto, serán 182 las familias que se verán beneficiadas de esta ayuda europea. Concretamente, afecta los bloques de viviendas que están entre la calle Calderón de la Barca, Tirso de Molina y Cardenal Cisneros, junto con la calle Poeta Lorente.
Las obras se han dividido en tres fases con una duración aproximada de 13 meses y finalizarán a finales de junio de 2026. La primera ha empezado ya, de hecho, se retiraron los primeros vehículos y se colocaron las primeras vallas.
Los objetivos son la mejora de la eficiencia energética, la eliminación de las patologías y el fibrocemento de los edificios y la humanización de la calle Calderón de la Barca: «Además, en el proyecto se eliminan todas las patologías que tienen, porque es una isla que tiene muchas deficiencias por la antigüedad y por la casualidad constructiva que en su momento se edificó en esa zona y necesitaba una remodelación importante. Y también se tenía que eliminar el fibrocemento. Y, el último objetivo, es la inclusión de una mejora urbanística del entorno», dijo Gregori.
La actuación tiene un presupuesto global de 5,2 millones de euros en dos partes: Por un lado, la parte de las obras de rehabilitación edificatoria, que tiene un presupuesto de 4.729.998 euros, es decir, casi 5 millones de euros, de los cuales el 80% está financiado por ayudas, en gran parte Next Generation europeas, pero el Ayuntamiento también colabora con un 9% y la Generalitat hace una pequeña aportación de un 4%. En cuanto a las obras de reurbanización de la calle, suben a 583.000 euros, financiado a través de subvenciones entre el Ministerio (83%) y el Ayuntamiento (17%).
«Estamos inyectando una media de 30.000 euros en cada uno de los inmuebles, de los cuales alrededor de 24 a 25 mil euros son ayudas directas de Europa. Y entre 5.000 y 6.000 euros será lo que tendrá que poner cada propietario también de media. No van a tener que consignar absolutamente nada en la declaración de la renta, porque estas ayudas están exentas. Y otra de las mejoras muy importantes es que, en el caso de los bajos, hay una legalización de obras», explicó Gregori.
La mitad de la calle Tirso de Molina se cierra desde ahora mismo, hasta la finalización de las obras en junio de 2026. Y la calle Calderón de la Barca se cerrará al tráfico mientras duren las obras, que será desde septiembre hasta marzo de 2026.
En cuanto a calle, se reurbanizará integralmente para humanizar la calle Calderón de la Barca en el tramo afectado por las casas de los ferroviarios. «Consiste, por un lado, en reparar todas las infraestructuras enterradas, todas las canalizaciones de agua, alcantarillado, con electricidad y suministros. Por otro lado, se aprovecha para ampliar las aceras ganando espacio peatonal. También se mejora la accesibilidad para las personas mayores y las que tienen también movilidad reducida. Además, como siempre, aprovechamos para plantar árboles, para reverdecer las calles, puesto que en este tramo de calle no hay ningún árbol», comentó Alonso.
El concejal de Vivienda de Gandia, Salvador Gregori, la coordinadora general de Urbanismo, Maite Alonso, y el presidente de la Junta de Distrito de Corea, Jesús Naveiro, anunciaron la puesta en marcha del proyecto de rehabilitación de viviendas y reurbanización de las Casas de Ferroviarios.
La actuación afecta tres bloques de edificios. Es decir, a 29 escaleras y 182 viviendas. Por lo tanto, serán 182 las familias que se verán beneficiadas de esta ayuda europea. Concretamente, afecta los bloques de viviendas que están entre la calle Calderón de la Barca, Tirso de Molina y Cardenal Cisneros, junto con la calle Poeta Lorente.
Las obras se han dividido en tres fases con una duración aproximada de 13 meses y finalizarán a finales de junio de 2026. La primera ha empezado ya, de hecho, se retiraron los primeros vehículos y se colocaron las primeras vallas.
Los objetivos son la mejora de la eficiencia energética, la eliminación de las patologías y el fibrocemento de los edificios y la humanización de la calle Calderón de la Barca: «Además, en el proyecto se eliminan todas las patologías que tienen, porque es una isla que tiene muchas deficiencias por la antigüedad y por la casualidad constructiva que en su momento se edificó en esa zona y necesitaba una remodelación importante. Y también se tenía que eliminar el fibrocemento. Y, el último objetivo, es la inclusión de una mejora urbanística del entorno», dijo Gregori.
La actuación tiene un presupuesto global de 5,2 millones de euros en dos partes: Por un lado, la parte de las obras de rehabilitación edificatoria, que tiene un presupuesto de 4.729.998 euros, es decir, casi 5 millones de euros, de los cuales el 80% está financiado por ayudas, en gran parte Next Generation europeas, pero el Ayuntamiento también colabora con un 9% y la Generalitat hace una pequeña aportación de un 4%. En cuanto a las obras de reurbanización de la calle, suben a 583.000 euros, financiado a través de subvenciones entre el Ministerio (83%) y el Ayuntamiento (17%).
«Estamos inyectando una media de 30.000 euros en cada uno de los inmuebles, de los cuales alrededor de 24 a 25 mil euros son ayudas directas de Europa. Y entre 5.000 y 6.000 euros será lo que tendrá que poner cada propietario también de media. No van a tener que consignar absolutamente nada en la declaración de la renta, porque estas ayudas están exentas. Y otra de las mejoras muy importantes es que, en el caso de los bajos, hay una legalización de obras», explicó Gregori.
La mitad de la calle Tirso de Molina se cierra desde ahora mismo, hasta la finalización de las obras en junio de 2026. Y la calle Calderón de la Barca se cerrará al tráfico mientras duren las obras, que será desde septiembre hasta marzo de 2026.
En cuanto a calle, se reurbanizará integralmente para humanizar la calle Calderón de la Barca en el tramo afectado por las casas de los ferroviarios. «Consiste, por un lado, en reparar todas las infraestructuras enterradas, todas las canalizaciones de agua, alcantarillado, con electricidad y suministros. Por otro lado, se aprovecha para ampliar las aceras ganando espacio peatonal. También se mejora la accesibilidad para las personas mayores y las que tienen también movilidad reducida. Además, como siempre, aprovechamos para plantar árboles, para reverdecer las calles, puesto que en este tramo de calle no hay ningún árbol», comentó Alonso.










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