Viernes, 03 de Julio de 2026

-
Viernes, 07 de Febrero de 2025

Historia del truc: el juego eterno

En una época dominada por una enorme oferta de ocio, sobre todo digital, todavía hay juegos con siglos de tradición que resisten el paso del tiempo y siguen contando la historia de un pueblo.

[Img #95042]

Hoy en día, existen múltiples entretenimientos de todo tipo, aunque es indudable que el juego, en todas sus variables, está viviendo una edad de oro gracias a las nuevas tecnologías. Sin embargo, en ocasiones, aunque el formato sea muy diferente al de tiempos pasados, la esencia de muchos de los juegos de la actualidad sigue siendo la misma.

Buena muestra de ello es el juego de cartas de la 21, que ya se mencionaba en las obras de Miguel de Cervantes, allá por el siglo XVII, y que actualmente es conocido a nivel internacional y está en pleno auge gracias a las múltiples partidas de blackjack disponibles en las plataformas digitales de casino online. Salvando las distancias, podríamos decir que Valencia también tiene su propio blackjack; un juego que se sigue jugando siglos después de su nacimiento, aunque, en este caso, no tanto por las nuevas tecnologías como por la voluntad de muchos de conservar la tradición.

Del mismo modo que los valencianos tenemos nuestro propio día de los enamorados, como es la ‘mocadorà, también contamos con un juego de cartas con denominación de origen que ha traspasado fronteras.

[Img #95041]

Origen del juego del truc

La obra de referencia para conocer las normas y los orígenes del truc es el libro Reglament del truc, escrito por José Peris Celda en 1958. Peris Celda, muy reconocido en el mundo fallero por ser autor de decenas de ‘llibrets’, divide el libro en tres apartados: origen, truqueros y reglamento, explicando cada uno de ellos con grandes dosis de humor.

Para empezar, se refiere al truc como un juego “noble, leal, distraído, elegante y valenciano” (según la traducción de 1998 de Salvador Giménez y Sara Milián), y apunta que su libro está basado en las reglas auténticas, las “recopiladas y adobadas por el gran Emperador del Truc Napoleón”.

Pero, aunque se sabe que Napoleón Bonaparte era un gran aficionado a los juegos de mesa, sobre todo al ajedrez, el origen del truc es mucho más antiguo. Este juego de cartas es una de las muchas herencias que la Comunitat Valenciana tiene de la época árabe. Su nombre original sería truch o truk que, según Peris Celda, sería como si ahora dijéramos “ara t’agafaré gorreta”.

Dice la leyenda, que los musulmanes de los primeros califatos tenían la baraja entera, pero que, en un descuido, unos niños quitaron las sotas, caballos y reyes para jugar con ellos; así que, como no podían hacer partidas a la brisca, inventaron el truc.

Truc, truco, truque, retruque

Con 4 cartas de valor y 26 en total, se obtienen “centenares de combinaciones que no las tienen los demás”; para conseguirlas, dice Peris Celda que se necesita “atrevimiento, valentía, saber fingir y ser muy embustero” cuando haga falta. Pero, sobre todo, tener mucha serenidad.

Sea como fuere, parece que la fórmula del truc funcionó. No solo la adoptaron los antiguos valencianos como símbolo de su cultura, sino que viajó por toda España y más allá para convertirse en uno de los juegos de cartas más populares de regiones como Murcia, Baleares o Galicia. De hecho, se cree que fueron los emigrantes gallegos que viajaron a América quienes llevaron consigo el ya bautizado como “truco”.

En países como Venezuela, Uruguay o Argentina, el truco es toda una institución, hasta el punto de que el célebre escritor argentino Jorge Borges, como hiciera Cervantes con la 21, habla de él en uno de sus cuentos.

Igual que sucede con otro juego típico valenciano, el ‘bac’, también conocido como ‘bac, rebac i Sant Vicent’, hoy en día, el truc sobrevive principalmente en las asociaciones locales de muchos pueblos. Es una actividad recurrente en residencias, hogares del jubilado o en talleres para personas con enfermedades neurodegenerativas como el párkinson, ya que su práctica ayuda a mantener la mente activa. Pero, sobre todo, el truc es un juego que está muy vinculado a las fallas de toda Valencia. Buena muestra de ello son los campeonatos de truc y bac de las Fallas de Gandía, que hace unas semanas empezaron una nueva edición de torneos para todas las edades, de los seniors a los más jóvenes.

 

Comentarios
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.126

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.