El Ayuntamiento de Gandia desinfecta la Colegiata aprovechando su cierre por la epidemia
La labor se realizó el jueves a la petición de la Seu. Los sacerdotes celebran las misas a puerta cerrada.
Dos operarios de la contrata del Ayuntamiento de Gandia acudieron el pasado jueves, 26 de marzo, a desinfectar la Colegiata, aprovechando el cierre del templo por las normativas derivadas de la epidemia del coronavirus. La labor se ejerció tras la petición de la Seu.
El objetivo es garantizar la seguridad de los fieles y visitantes una vez la Colegiata pueda reabrir al público. Debido a la pandemia los templos se vieron en la obligación de cerrar, pues según las recomendaciones de las autoridades sanitarias se debían evitar aglomeraciones de personas. El Arzobispado emitió una nota manifestando la prohibición de celebrar misas con público, y la mejor solución, al no poder salir nadie de casa, era cerrar las puertas de los templos.
La Colegiata de Gandia siguió las recomendaciones sanitarias y las directrices del Arzobispado, y actualmente los sacerdotes siguen celebrando sus misas a puerta cerrada “ofreciendo sus intenciones por las necesidades del pueblo”, informaron fuentes del cabildo colegial.
Aprovechando la coyuntura del cierre, y con el fin de garantizar la salud de los fieles en un futuro una vez reabierta al público, la Colegiata solicitó al Ayuntamiento la desinfección de la misma, el cual, y por tratarse de un edificio de pública concurrencia ha aceptado cortesmente a la desinfección.
El abad, Ángel Saneugenio, agradeció este gesto y asegura que siguen “elevando oraciones por todas las personas afectadas por esta situación, especialmente por los enfermos, fallecidos o el personal sanitario, Cáritas, Cruz Roja y cuantos voluntarios están colaborando, así como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”. Al mismo tiempo llaman a la responsabilidad y al cumplimiento de las orientaciones y normas de las autoridades sanitarias.
Dos operarios de la contrata del Ayuntamiento de Gandia acudieron el pasado jueves, 26 de marzo, a desinfectar la Colegiata, aprovechando el cierre del templo por las normativas derivadas de la epidemia del coronavirus. La labor se ejerció tras la petición de la Seu.
El objetivo es garantizar la seguridad de los fieles y visitantes una vez la Colegiata pueda reabrir al público. Debido a la pandemia los templos se vieron en la obligación de cerrar, pues según las recomendaciones de las autoridades sanitarias se debían evitar aglomeraciones de personas. El Arzobispado emitió una nota manifestando la prohibición de celebrar misas con público, y la mejor solución, al no poder salir nadie de casa, era cerrar las puertas de los templos.
La Colegiata de Gandia siguió las recomendaciones sanitarias y las directrices del Arzobispado, y actualmente los sacerdotes siguen celebrando sus misas a puerta cerrada “ofreciendo sus intenciones por las necesidades del pueblo”, informaron fuentes del cabildo colegial.
Aprovechando la coyuntura del cierre, y con el fin de garantizar la salud de los fieles en un futuro una vez reabierta al público, la Colegiata solicitó al Ayuntamiento la desinfección de la misma, el cual, y por tratarse de un edificio de pública concurrencia ha aceptado cortesmente a la desinfección.
El abad, Ángel Saneugenio, agradeció este gesto y asegura que siguen “elevando oraciones por todas las personas afectadas por esta situación, especialmente por los enfermos, fallecidos o el personal sanitario, Cáritas, Cruz Roja y cuantos voluntarios están colaborando, así como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”. Al mismo tiempo llaman a la responsabilidad y al cumplimiento de las orientaciones y normas de las autoridades sanitarias.









Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.60