Joan Pere Pastor: 'En Icsam agrupamos todos los servicios que necesitan nuestros clientes'
Ingeniero técnico en industrias alimentarias y licenciado en ciencia y tecnología de los alimentos, máster en prevención de riesgos laborales en las tres especialidades y Máster oficial en Seguridad Alimentaria. También es director técnico de equipos de aplicación fitosanitaria, y cuenta en su haber con numerosos cursos en el área de la salud ambiental y de seguridad alimentaria. Son la carta de presentación de Joan Pere Pastor, al frente del Grupo ICSAM, expertos en seguridad alimentaria.
¿Cómo surge ICSAM?
–Surge de la necesidad que detecté, en la comarca de la Safor y proximidades, de una empresa que pudiese abarcar los numerosos servicios en materia de la seguridad alimentaria y de salud ambiental que necesita el diverso tejido empresarial. Sí que hay otras empresas que ofrecen nuestros servicios, pero lo hacen de manera aislada. La ventaja más competitiva de ICSAM es que nosotros agrupamos y centralizamos todos los servicios que necesitan, por lo que es mucho más cómodo en todos los aspectos. Por ponerte un ejemplo, con nosotros pueden realizar un análisis multiresiduos, el control de plagas o el de legionela, la formación de sus trabajadores e incluso la inspección de equipos fitosanitarios. En realidad, lo mejor de nuestra empresa es la alta cualificación del personal que la compone, con titulaciones y másteres en las áreas de ingeniería agronómica, ciencias ambientales, biología, nutrición y dietética, salud ambiental, enfermería etc.
¿Sobre qué áreas enfocan los diferentes servicios que ofrecen?
–En nuestra empresa hay varias áreas: el área de control de plagas y legionela; el área de seguridad alimentaria, en donde damos cobertura respecto al cumplimento de normas y requisitos de sanidad; análisis de aguas, ambientales, alimentos y superficies; el departamento de formación en las áreas de seguridad alimentaria y salud ambiental; y la inspección de equipos de aplicación fitosanitaria.
La empresa destaca por su esfuerzo en ofrecer una amplia programación y numerosos cursos homologados.
–Sí, hemos ampliado nuestra oferta formativa en esta materia. Por ejemplo, respecto al control de legionela, no sólo ofrecemos a las empresas la desinfección de estas bacterias en sus instalaciones, sino que también formamos a su personal de mantenimiento, que es un requisito legal. Lo gestionamos a través de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE), por lo que el servicio no puede ser más completo. Además, nuestra herramienta de gestión interna nos permite avisar a la empresa cuando toque renovar el certificado, de manera que el cliente no debe preocuparse por nada y tiene un servicio completo.
Uno de los centros con los que tenéis homologación es el SERVEF. ¿Qué cursos ofrecéis como centro de formación relacionado con este servicio?
–Ofrecemos cursos específicos como es el caso del certificado de profesionalidad de mantenimiento higiénico sanitario de instalaciones con riesgo de proliferación de la legionela. Este curso actualmente se puede obtener en 25 horas, pero en breve se requerirá tener el certificado de profesionalidad, eventualidad para la que ICSAM ya está preparada. También estamos homologados para impartir el certificado de servicios para el control de plagas y el de responsable técnico de gestión de servicios para el control de organismos nocivos.
¿Algún curso novedoso que impartan en estos momentos?
–El de mantenimiento de piscinas, que ha dejado de impartir la Conselleria de Sanidad. Han sido nuestros propios clientes los que, de alguna manera, nos han exigido que nos homologuemos en este campo. De no haberlo hecho, deberían irse a otras provincias para poder obtener el título, lo que supone una molestia y un gasto innecesario. Es por ello que a nuestros cursos acuden alumnos de otras provincias e incluso de otras comunidades autónomas, ya que sirven para todo el territorio español.
En cuanto al área de control de plagas y legionela. ¿En qué puntos destaca ICSAM?
–En la comarca este el control y desinfección de legionela sí que se ofrece pero, según hemos comprobado en entrevistas a clientes, no se está haciendo como se debe en muchos casos. Hacer este servicio bien hecho cuesta tiempo y recursos. Y como al final la legionela no se ve porque es un microorganismo, hay empresas que se dejan la bomba cloradora inyectando, se van a almorzar y luego la recogen, pero lo de limpiar bien las incrustaciones de los depósitos, que es primordial, nunca se supo.
Siguiendo en el ámbito del control de plagas, ¿Qué otro servicio destacaría?
–Otro servicio en el que estamos trabajando muy bien es el control de la procesionaria por endoterapia y con control biológico. La combinación de ambos es un método que nos permite terminar con la plaga de manera efectiva. Todos los clientes están muy agradecidos, ya que no deja de ser una plaga muy peligrosa especialmente sensible en niños y mascotas. Muchos desconocen el peligro y consecuencias del contacto o proximidad con la procesionaria.
La pasada temporada, la presencia del mosquito tigre en la comarca ha sido numerosa y virulenta. ¿Cuáles han sido los motivos?
–Hay tantos... La falta de información a la población para que adquieran buenas prácticas, el cambio en el ciclo climático, la semana que pasamos tan calurosa que hubo en febrero con gente bañándose en la playa, no disponer de un buena planificación a nivel comarcal respecto a esta plaga, etc.
¿El control de plagas puede controlar la población de estos insectos?
–Sí, pero para ello necesitamos muchos medios técnicos y humanos, y sobre todo una gran labor de concienciación ciudadana. Esto se traduce en disponer de los suficientes medios económicos que se deberán asignar en las correspondientes partidas presupuestarias.
¿Cree que la hostelería en España, en la comunidad y la comarca está bien situada en cuanto al cuidado y limpieza de las cocinas y alimentos?
–Siempre se puede mejorar. De hecho, tengo noticias de que se está trabajando para implantar la normativa de autocontrol a este tipo de establecimientos en la Comunidad Valenciana, que en el resto de España ya lleva implementada desde hace años. También sería muy positivo reforzar la plantilla de inspectores, ya que cada vez son más los sectores y establecimientos que deben controlar. Hace falta más personal para poder llevar esto a término.
¿Qué puede hacer ICSAM al respecto?
–Nosotros lo ponemos fácil a los clientes: les damos las instrucciones necesarias para que pongan en práctica la normativa sanitaria y les ahorramos tiempo, dinero y disgustos. Al final, un empresario debe dedicar los esfuerzos en que su negocio prospere. Del resto, ya nos encargamos nosotros.
¿Cómo surge ICSAM?
–Surge de la necesidad que detecté, en la comarca de la Safor y proximidades, de una empresa que pudiese abarcar los numerosos servicios en materia de la seguridad alimentaria y de salud ambiental que necesita el diverso tejido empresarial. Sí que hay otras empresas que ofrecen nuestros servicios, pero lo hacen de manera aislada. La ventaja más competitiva de ICSAM es que nosotros agrupamos y centralizamos todos los servicios que necesitan, por lo que es mucho más cómodo en todos los aspectos. Por ponerte un ejemplo, con nosotros pueden realizar un análisis multiresiduos, el control de plagas o el de legionela, la formación de sus trabajadores e incluso la inspección de equipos fitosanitarios. En realidad, lo mejor de nuestra empresa es la alta cualificación del personal que la compone, con titulaciones y másteres en las áreas de ingeniería agronómica, ciencias ambientales, biología, nutrición y dietética, salud ambiental, enfermería etc.
¿Sobre qué áreas enfocan los diferentes servicios que ofrecen?
–En nuestra empresa hay varias áreas: el área de control de plagas y legionela; el área de seguridad alimentaria, en donde damos cobertura respecto al cumplimento de normas y requisitos de sanidad; análisis de aguas, ambientales, alimentos y superficies; el departamento de formación en las áreas de seguridad alimentaria y salud ambiental; y la inspección de equipos de aplicación fitosanitaria.
La empresa destaca por su esfuerzo en ofrecer una amplia programación y numerosos cursos homologados.
–Sí, hemos ampliado nuestra oferta formativa en esta materia. Por ejemplo, respecto al control de legionela, no sólo ofrecemos a las empresas la desinfección de estas bacterias en sus instalaciones, sino que también formamos a su personal de mantenimiento, que es un requisito legal. Lo gestionamos a través de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE), por lo que el servicio no puede ser más completo. Además, nuestra herramienta de gestión interna nos permite avisar a la empresa cuando toque renovar el certificado, de manera que el cliente no debe preocuparse por nada y tiene un servicio completo.
Uno de los centros con los que tenéis homologación es el SERVEF. ¿Qué cursos ofrecéis como centro de formación relacionado con este servicio?
–Ofrecemos cursos específicos como es el caso del certificado de profesionalidad de mantenimiento higiénico sanitario de instalaciones con riesgo de proliferación de la legionela. Este curso actualmente se puede obtener en 25 horas, pero en breve se requerirá tener el certificado de profesionalidad, eventualidad para la que ICSAM ya está preparada. También estamos homologados para impartir el certificado de servicios para el control de plagas y el de responsable técnico de gestión de servicios para el control de organismos nocivos.
¿Algún curso novedoso que impartan en estos momentos?
–El de mantenimiento de piscinas, que ha dejado de impartir la Conselleria de Sanidad. Han sido nuestros propios clientes los que, de alguna manera, nos han exigido que nos homologuemos en este campo. De no haberlo hecho, deberían irse a otras provincias para poder obtener el título, lo que supone una molestia y un gasto innecesario. Es por ello que a nuestros cursos acuden alumnos de otras provincias e incluso de otras comunidades autónomas, ya que sirven para todo el territorio español.
En cuanto al área de control de plagas y legionela. ¿En qué puntos destaca ICSAM?
–En la comarca este el control y desinfección de legionela sí que se ofrece pero, según hemos comprobado en entrevistas a clientes, no se está haciendo como se debe en muchos casos. Hacer este servicio bien hecho cuesta tiempo y recursos. Y como al final la legionela no se ve porque es un microorganismo, hay empresas que se dejan la bomba cloradora inyectando, se van a almorzar y luego la recogen, pero lo de limpiar bien las incrustaciones de los depósitos, que es primordial, nunca se supo.
Siguiendo en el ámbito del control de plagas, ¿Qué otro servicio destacaría?
–Otro servicio en el que estamos trabajando muy bien es el control de la procesionaria por endoterapia y con control biológico. La combinación de ambos es un método que nos permite terminar con la plaga de manera efectiva. Todos los clientes están muy agradecidos, ya que no deja de ser una plaga muy peligrosa especialmente sensible en niños y mascotas. Muchos desconocen el peligro y consecuencias del contacto o proximidad con la procesionaria.
La pasada temporada, la presencia del mosquito tigre en la comarca ha sido numerosa y virulenta. ¿Cuáles han sido los motivos?
–Hay tantos... La falta de información a la población para que adquieran buenas prácticas, el cambio en el ciclo climático, la semana que pasamos tan calurosa que hubo en febrero con gente bañándose en la playa, no disponer de un buena planificación a nivel comarcal respecto a esta plaga, etc.
¿El control de plagas puede controlar la población de estos insectos?
–Sí, pero para ello necesitamos muchos medios técnicos y humanos, y sobre todo una gran labor de concienciación ciudadana. Esto se traduce en disponer de los suficientes medios económicos que se deberán asignar en las correspondientes partidas presupuestarias.
¿Cree que la hostelería en España, en la comunidad y la comarca está bien situada en cuanto al cuidado y limpieza de las cocinas y alimentos?
–Siempre se puede mejorar. De hecho, tengo noticias de que se está trabajando para implantar la normativa de autocontrol a este tipo de establecimientos en la Comunidad Valenciana, que en el resto de España ya lleva implementada desde hace años. También sería muy positivo reforzar la plantilla de inspectores, ya que cada vez son más los sectores y establecimientos que deben controlar. Hace falta más personal para poder llevar esto a término.
¿Qué puede hacer ICSAM al respecto?
–Nosotros lo ponemos fácil a los clientes: les damos las instrucciones necesarias para que pongan en práctica la normativa sanitaria y les ahorramos tiempo, dinero y disgustos. Al final, un empresario debe dedicar los esfuerzos en que su negocio prospere. Del resto, ya nos encargamos nosotros.



























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