Miramar pide ayudas para los agricultores afectados por los temporales del otoño
El Ayuntamiento urge a la Generalitat y al Gobierno central ayudas a los agricultores afectados por los pasados temporales de noviempre, así como insta a la Unión Europea a que interrumpa la importación de cítricos de Sudáfrica.
A propuesta de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), el Ayuntamiento de Miramar ha presentado una moción para solicitar a los Ministerios de Economía, Hacienda y Agricultura, así como a la Conselleria d'Agricultura, la adopción de diferentes medidas destinadas a "favorecer el mantenimiento de la actividad agropecuaria", después del efecto de las lluvias torrenciales del mes de noviembre.
Este temporal, sumado a las tormentas torrenciales de meses anteriores, ha causado en la Comunidad Valenciana pérdidas tanto en los cultivos que ahora mismo se encuentran en plena temporada como en las infraestructuras agrarias, por valor de más de 70 millones de euros según la primera valoración efectuada por AVA-ASAJA. Una cifra que, según expone la agrupación, podría subir hasta los 120 millones si la evolución del clima es desfavorable.
Entre las medidas propuestas, destaca la aplicación del módulo cero en la declaración del IRPF correspondiente a 2018 a todos los agricultores y ganaderos afectados por las tormentas del otoño, así como la devolución o exención del impuesto de bienes inmuebles de naturaleza rústica (IBI). Además, se pide la puesta en marcha de créditos bonificados y el establecimiento de ayudas de mínimos.
En la moción también se pide la puesta en marcha de un Plan Especial para la reparación de las infraestructuras agrarias afectadas y un Plan de Reestructuración para aquellas parcelas que presenten un alto índice de mortalidad de los árboles a causa de las inundaciones. Por otra parte, se pide la retirada de 200.000 'toneladas' de cítricos de calibres pequeños para destinarlas a industria, ganadería o, en función de su calidad, a colegios y centros benéficos.
Con respecto a los polémicos acuerdos citrícolas europeos con países africanos del sur, el pleno del Ayuntamiento ha acordado por unanimidad instar al Gobierno central a solicitar en la Unión Europea la cláusula de salvaguardia, que permitiría interrumpir las importaciones si originan "perturbaciones de los mercados de productos agrícolas similares o directamente competidores".
La moción, presentada a propuesta del regidor de Compromís, es la consecuencia de una guerra de precios durante los últimos años que ha desembocado en una temporada especialmente complicada para los agricultores, que han visto cómo la venta del producto es ruinosa; la fruta está amontonándose a los campos y las variedades extra no han tenido salida comercial llena. Esta situación ha propiciado que algunos citricultores de naranja temprana estén recibiendo ofertas de recogida por precios irrisorios, intentando comprar estas variedades casi regaladas, un hecho que se traduce en pérdidas para el sector.
En este sentido, la moción pide al Gobierno que inste en la Unión Europea a agilizar los trámites para facilitar a las organizaciones de productores la retirada de 250.000 toneladas de cítricos del mercado en fresco, dotando con suficiente presupuesto los programas operativos destinados a tal medida. Así mismo, el texto insta a generar una partida presupuestaria suficiente para la retirada de los cítricos de estas características de aquellos agricultores no pertenecientes a ninguna organización de productores.
"Con estas dos mociones el Ayuntamiento se posiciona de parte de los agricultores, un sector de la población muy importante a nuestra comarca", destaca la teniente de alcalde Pilar Peiró. "Nuestros agricultores necesitan ayuda para hacer frente a las pérdidas dadas por los temporales del otoño y la entrada de naranjas otros mercados tampoco ayuda a revertir esta situación", concluye.

A propuesta de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), el Ayuntamiento de Miramar ha presentado una moción para solicitar a los Ministerios de Economía, Hacienda y Agricultura, así como a la Conselleria d'Agricultura, la adopción de diferentes medidas destinadas a "favorecer el mantenimiento de la actividad agropecuaria", después del efecto de las lluvias torrenciales del mes de noviembre.
Este temporal, sumado a las tormentas torrenciales de meses anteriores, ha causado en la Comunidad Valenciana pérdidas tanto en los cultivos que ahora mismo se encuentran en plena temporada como en las infraestructuras agrarias, por valor de más de 70 millones de euros según la primera valoración efectuada por AVA-ASAJA. Una cifra que, según expone la agrupación, podría subir hasta los 120 millones si la evolución del clima es desfavorable.
Entre las medidas propuestas, destaca la aplicación del módulo cero en la declaración del IRPF correspondiente a 2018 a todos los agricultores y ganaderos afectados por las tormentas del otoño, así como la devolución o exención del impuesto de bienes inmuebles de naturaleza rústica (IBI). Además, se pide la puesta en marcha de créditos bonificados y el establecimiento de ayudas de mínimos.
En la moción también se pide la puesta en marcha de un Plan Especial para la reparación de las infraestructuras agrarias afectadas y un Plan de Reestructuración para aquellas parcelas que presenten un alto índice de mortalidad de los árboles a causa de las inundaciones. Por otra parte, se pide la retirada de 200.000 'toneladas' de cítricos de calibres pequeños para destinarlas a industria, ganadería o, en función de su calidad, a colegios y centros benéficos.
Con respecto a los polémicos acuerdos citrícolas europeos con países africanos del sur, el pleno del Ayuntamiento ha acordado por unanimidad instar al Gobierno central a solicitar en la Unión Europea la cláusula de salvaguardia, que permitiría interrumpir las importaciones si originan "perturbaciones de los mercados de productos agrícolas similares o directamente competidores".
La moción, presentada a propuesta del regidor de Compromís, es la consecuencia de una guerra de precios durante los últimos años que ha desembocado en una temporada especialmente complicada para los agricultores, que han visto cómo la venta del producto es ruinosa; la fruta está amontonándose a los campos y las variedades extra no han tenido salida comercial llena. Esta situación ha propiciado que algunos citricultores de naranja temprana estén recibiendo ofertas de recogida por precios irrisorios, intentando comprar estas variedades casi regaladas, un hecho que se traduce en pérdidas para el sector.
En este sentido, la moción pide al Gobierno que inste en la Unión Europea a agilizar los trámites para facilitar a las organizaciones de productores la retirada de 250.000 toneladas de cítricos del mercado en fresco, dotando con suficiente presupuesto los programas operativos destinados a tal medida. Así mismo, el texto insta a generar una partida presupuestaria suficiente para la retirada de los cítricos de estas características de aquellos agricultores no pertenecientes a ninguna organización de productores.
"Con estas dos mociones el Ayuntamiento se posiciona de parte de los agricultores, un sector de la población muy importante a nuestra comarca", destaca la teniente de alcalde Pilar Peiró. "Nuestros agricultores necesitan ayuda para hacer frente a las pérdidas dadas por los temporales del otoño y la entrada de naranjas otros mercados tampoco ayuda a revertir esta situación", concluye.









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