Las carreteras españolas se cobraron el año pasado 1.126 vidas, según el balance provisional de la DGT. La cifra supone una reducción del 1% —seis fallecidos menos— en comparación con 2014, un nuevo mínimo histórico. No obstante, sube el número de víctimas en las vías secundarias, donde se dispararon por segundo año consecutivo: 913 fallecidos en 2015, 45 más que durante el ejercicio anterior, y representan ya el 81% del total. La mortalidad en España está por debajo de la UE.
Durante el año 2015, en las vías interurbanas se produjeron1.018 accidentes mortales