Día Martes, 02 de Junio de 2026
Día Martes, 30 de Junio de 2026
Las últimas elecciones celebradas en Gandia tuvieron una inesperada participación lo que evidenció que las personas desean participar y poder ejercer su derecho a voto. Las falleras y los falleros de Gandia fueron los primeros de toda la Comunitat Valenciana que eligieron democráticamente a su Presidente en una jornada sin incidencia alguna, más allá de la larga espera para poder depositar la papeleta en la urna correspondiente en el Museu Faller de Gandia. Gandia se convirtió en el primer municipio fallero que dio la oportunidad a todos sus falleros de cuota de poder votar al haberse presentado dos candidatos a la elección para la Presidencia de la Federació de Falles.
El elegido fue Telmo Gadea pero quien triunfó ese día, más allá de Telmo y su equipo a quien les doy mi más sincera enhorabuena, fue el colectivo fallero en su conjunto por implantar una nuevo mecanismo de elección y apoyarlo masivamente.
Desde el pasado 31 de marzo nos encontramos inmersos en otro periodo electoral, el de los comicios autonómicos y municipales. El 20 de abril finaliza el plazo para que los ciudadanos mediante formaciones políticas o agrupaciones de electores presenten sus candidaturas ante las correspondientes Juntas Electorales. Dos días después conoceremos la totalidad de las candidaturas gracias a la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia. Y de inmediato comenzaremos a conocer los programas electorales y los mensajes de los diferentes alcaldables.
Los últimos estudios demoscópicos manifiestan el inicio de una nueva era con multitud de grupos políticos. Si las radiografías temporales de las encuestas se materializan el próximo 24 de mayo nos adentraremos en la era de los pactos.
Una era nada nueva en el ámbito municipal pues desde las primeras corporaciones democráticas las formaciones políticas con representación institucional han sido numerosas. La era del multipartidismo, sin ir más lejos en esta legislatura que está a punto de finalizar, ya ha existido en Oliva, con cinco grupos políticos municipales.
Ese mismo número, el de cinco, es el que se conformó en el Ayuntamiento de Gandia en la quinta legislatura democrática. Así, entre los años 1995-1999, cinco fueron los partidos políticos con representación institucional (PP, PSOE, UPV, UV y EU) y sólo tres gobernaron toda la legislatura con un variopinto pacto programático entre la derecha regional, los comunistas y los socialistas. Los populares y UPV, el Compromís de entonces, se quedaron en la oposición.
La nueva era, por tanto, no es nada nueva en las instituciones de gobierno de los municipios. Las encuestas parece que ponen fin a las épocas de las mayorías absolutas iniciándose las de las mayorías dialogadas en las capitales de provincia. Se pondrán fin a los tiempos de los gobiernos estables, prácticos y ágiles en la toma de decisiones en favor de otros inestables y lentos por las largas reuniones en pro del acuerdo consensuado y el objetivo común. Eso siempre y cuando las encuestas acierten…
Si en el ámbito municipal no nos encontraríamos ante ningún nuevo escenario, en el ámbito autonómico cambian las tornas. Jamás en las instituciones de gobierno de la Comunitat Valenciana han gobernado más de dos formaciones políticas al unísono. Si el pacto de 1995 aquel que facilitó la gobernabilidad de la Generalitat apoyando la elección del candidato del partido más votado a la Presidencia de la Generalitat fue duramente criticada por la izquierda mediática y política con aquella facilona expresión del “Pacto del Pollo” ríanse ustedes de un futurible acuerdo a cuatro o cinco bandas en la nueva era donde todos los que van a perder las elecciones quieren ser el/la Molt Honorable de la nueva legislatura y donde sólo les une el objetivo de borrar del mapa a la formación más apoyada por los valencianos.
El Pacto de los Perdedores sólo ansía acabar con los prósperos años de evolución en Valencia, Alicante y Castellón iniciados con la llegada de los Populares que supieron transformar esta tierra abandonada durante décadas realizando, pese a la continuada infrafinanciación no corregida por los diferentes Gobiernos nacionales, infraestructuras culturales, educativas, sanitarias y sociales para la mejora de los servicios públicos y en beneficio de la calidad de vida de los valencianos. Estabilidad o caos, ésa es la cuestión a partir del 24-M.
Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.