Reflexiones de un médico de la Safor ante la saturación sanitaria
Opinió, per José Antonio Lull Sala.
Estas líneas las escribo con la intención de llamar la atención de la Administración Pública y desde el punto de vista de un médico que ha trabajado en Urgencias hospitalarias y en Atención Primaria a lo largo de 20 años. Actualmente defendiendo a los trabajadores de sanidad en el sindicato CSIF.
Un año más nos encontramos en el inicio de las vacaciones de verano en las que todos los trabajadores comenzamos nuestro merecido descanso para desconectar de la rutina diaria y recargar esas pilas que parecen agotarse cada vez más rápido. En el Área de Salud de Gandia se espera una afluencia de turistas similar e incluso mayor que en periodo prepandemia, con lo que se podrán aliviar económicamente empresas que han resistido heroicamente la escasez de negocio sufrida hasta este momento.
Este tan necesitado aumento de población durante el período estival se enfrenta a la insuficiente atención sanitaria que se ofertará este verano, ya que la “escasez” de médicos supondrá no poder sustituir todas las vacaciones y, lo que es peor, no poner en funcionamiento todos los consultorios auxiliares de playas, que año tras año han dado cobertura sanitaria a este aumento de población.
Hemos sufrido en el último mes varios episodios de agresión física y verbal al personal que trabaja en tanto en centro de salud (el sindicato CSIF lo ha denunciado en múltiples ocasiones) como en Urgencias del hospital Francesc de Borja (la última el martes pasado pero sufrido en mis carnes años atrás en múltiples ocasiones) que reflejan un descontento con los tiempos de demora en la atención urgente y no urgente del usuario que poco entiende de números y escasez de personal cuando se trata de algo tan sensible cono la atención a la salud sobre todo de niños, ancianos y personal vulnerable.
Si tenemos más población y menos personal es fácil deducir que la capacidad de atenderlos se verá sensiblemente disminuida y aumentará el malestar de los usuarios del sistema. Tras estas consideraciones me planteo como médico la impotencia de atender con un mínimo margen de calidad, y lo que repercute en la satisfacción personal y seguridad ante la demanda sanitaria que se avecina.
Como representante sindical reflexiono sobre el aumento de carga asistencial que deberán soportar mis compañeros para sostener el sistema sanitario, mientras que como vecino y usuario me enfrento al temor a padecer cualquier contratiempo en mi salud o la de mis familiares que necesiten atención sanitaria.
Por todo esto me pregunto: ¿Por qué hay escasez de médicos para trabajar en España?, y podría preguntar: ¿Por qué una persona que elige una profesión dedicada a cuidar de la salud de los demás decide abandonar su tierra, su lengua y cultura para ejercer su profesión en otros países donde tiene tiempo, reconocimiento y motivación profesional?
¿Por qué un profesional que ha precisado seis cursos de carrera universitaria, un examen MIR que decidirá durante cinco años en qué especialidad va a trabajar deja atrás su familia porque no le ofrecen continuidad laboral? Todas estas consideraciones me hacen pensar sobre la necesidad de revalorizar todo aquello que es importante tanto para el usuario de los servicios sanitarios como para los trabajadores del sistema. La Salud es lo importante.
José Antonio Lull Sala es médico en el Departamento de Salud de Gandia y delegado del sindicato CSIF.
Estas líneas las escribo con la intención de llamar la atención de la Administración Pública y desde el punto de vista de un médico que ha trabajado en Urgencias hospitalarias y en Atención Primaria a lo largo de 20 años. Actualmente defendiendo a los trabajadores de sanidad en el sindicato CSIF.
Un año más nos encontramos en el inicio de las vacaciones de verano en las que todos los trabajadores comenzamos nuestro merecido descanso para desconectar de la rutina diaria y recargar esas pilas que parecen agotarse cada vez más rápido. En el Área de Salud de Gandia se espera una afluencia de turistas similar e incluso mayor que en periodo prepandemia, con lo que se podrán aliviar económicamente empresas que han resistido heroicamente la escasez de negocio sufrida hasta este momento.
Este tan necesitado aumento de población durante el período estival se enfrenta a la insuficiente atención sanitaria que se ofertará este verano, ya que la “escasez” de médicos supondrá no poder sustituir todas las vacaciones y, lo que es peor, no poner en funcionamiento todos los consultorios auxiliares de playas, que año tras año han dado cobertura sanitaria a este aumento de población.
Hemos sufrido en el último mes varios episodios de agresión física y verbal al personal que trabaja en tanto en centro de salud (el sindicato CSIF lo ha denunciado en múltiples ocasiones) como en Urgencias del hospital Francesc de Borja (la última el martes pasado pero sufrido en mis carnes años atrás en múltiples ocasiones) que reflejan un descontento con los tiempos de demora en la atención urgente y no urgente del usuario que poco entiende de números y escasez de personal cuando se trata de algo tan sensible cono la atención a la salud sobre todo de niños, ancianos y personal vulnerable.
Si tenemos más población y menos personal es fácil deducir que la capacidad de atenderlos se verá sensiblemente disminuida y aumentará el malestar de los usuarios del sistema. Tras estas consideraciones me planteo como médico la impotencia de atender con un mínimo margen de calidad, y lo que repercute en la satisfacción personal y seguridad ante la demanda sanitaria que se avecina.
Como representante sindical reflexiono sobre el aumento de carga asistencial que deberán soportar mis compañeros para sostener el sistema sanitario, mientras que como vecino y usuario me enfrento al temor a padecer cualquier contratiempo en mi salud o la de mis familiares que necesiten atención sanitaria.
Por todo esto me pregunto: ¿Por qué hay escasez de médicos para trabajar en España?, y podría preguntar: ¿Por qué una persona que elige una profesión dedicada a cuidar de la salud de los demás decide abandonar su tierra, su lengua y cultura para ejercer su profesión en otros países donde tiene tiempo, reconocimiento y motivación profesional?
¿Por qué un profesional que ha precisado seis cursos de carrera universitaria, un examen MIR que decidirá durante cinco años en qué especialidad va a trabajar deja atrás su familia porque no le ofrecen continuidad laboral? Todas estas consideraciones me hacen pensar sobre la necesidad de revalorizar todo aquello que es importante tanto para el usuario de los servicios sanitarios como para los trabajadores del sistema. La Salud es lo importante.
José Antonio Lull Sala es médico en el Departamento de Salud de Gandia y delegado del sindicato CSIF.



























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