Deporte en familia en el CA Safor Teika
Javier Cabanilles y Carol Añó son padres de Xavi, de 12 años, que compagina estudios y deporte, internado en el complejo educativo de Cheste, y de Paula, de 9 años, que practica en la escuela del club pero con un carácter no competitivo.
![[Img #46221]](https://saforguia.com/upload/images/03_2021/9706_1-familia-cabanilles.jpg)
Javier Cabanilles y Carol Añó, ambos de 46 años, y sus dos hijos, Paula (9) y Xavi (12), de Gandia, son una familia muy aficionada al deporte, todos ellos en el seno de otra gran familia que es el Club d’Atletisme Safor Teika. Los padres, que son más de carreras populares, ya formaban parte del club cuando apuntaron a sus hijos como ‘piponets’ a la escuela de atletismo y triatlón.
Paula es alevín de primer año, y Xavi, que se decanta más por el triatlón, está en la categoría infantil. Su caso en el club no es único, ya que son varios los hermanos que entrenan e incluso compiten con la entidad ‘grogueta’. Pero Xavi se lo ha tomado muy serio, hasta el punto de que el curso pasado lo empezó en el Complejo Educativo de Cheste, que tiene un centro de tecnificación deportiva. Está en régimen de internado, aunque los fines de semana regresa a Gandia.
Para compaginar los estudios con el deporte, en Cheste aplican una estricta disciplina. Se levanta a las 6.30 horas, desayuna y a las 8 h entrena durante una hora y media, luego se ducha y empieza las clases en el instituto, en primero de la ESO, desde las diez hasta las 14.30 horas. Después, regresa a la residencia, come, descansa y distribuye la tarde entre estudio y entrenamiento. Cena y vuelve a la habitación, ya que las luces se apagan automáticamente a las diez de la noche. En condiciones normales se comparte habitación, pero este año no es así, por la crisis del coronavirus.
![[Img #46222]](https://saforguia.com/upload/images/03_2021/6379_befunky-collage-6-1024x757.jpg)
Su entrenador en el club es Carlos Ferrando, aunque en Cheste también tiene otros dos monitores. Allá realiza tres sesiones de natación y tres más de atletismo, estas últimas combinadas a veces con ciclismo. Además, cuando llega el viernes por la tarde a Gandia lo primero que hace es unirse al grupo de entrenamiento de triatlón del club en la piscina municipal.
“Al principio cuesta un poco, pero si te acostumbras a la marcha disfrutas, además, allí hay que estudiar sí o sí”, señala Xavi sobre su nueva experiencia en el internado. Respecto a la temporada tan atípica, Xavi recuerda que, a pesar del confinamiento domiciliario siguió entrenando, al igual que sus compañeros del club, con las pautas que les daba Carlos Ferrando por Instagram y por correo electrónico.
Su progresión es buena, de tal manera que en diciembre hizo un récord de club en los 1.000 metros lisos, con una marca de 2.52, batiendo el que tenía Àlex Blasco desde 1990 a su edad. Pero tiene claro que quiere orientarse al triatlón: “Me gusta combinar los tres deportes, me resulta más entretenido, sobre todo el entrenamiento”, apunta. Le gustaría estudiar el grado universitario de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
Un joven apasionado por el triatlón
Sobre Xavi, Carlos Ferrando opina que es “un joven al que le apasiona este deporte hasta el punto de que quiera dedicarse a ello de manera profesional”. Aunque tiene cualidades, Ferrando matiza que el triatlón “es un deporte de resistencia que consta de tres disciplinas, donde hay muchos factores que pueden influir en la carrera de un deportista, y el día a día es muy duro, por lo que es muy atrevido todavía predecir su proyección”. Y sobre Paula, siguiendo con la filosofía del club ‘groguet’, Ferrando indica que “está en edad de jugar y disfrutar con el deporte”, aunque también ha participado en Jocs Esportius. Su entrenador en la escuela es Bernat Pérez.
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Javier Cabanilles y Carol Añó, ambos de 46 años, y sus dos hijos, Paula (9) y Xavi (12), de Gandia, son una familia muy aficionada al deporte, todos ellos en el seno de otra gran familia que es el Club d’Atletisme Safor Teika. Los padres, que son más de carreras populares, ya formaban parte del club cuando apuntaron a sus hijos como ‘piponets’ a la escuela de atletismo y triatlón.
Paula es alevín de primer año, y Xavi, que se decanta más por el triatlón, está en la categoría infantil. Su caso en el club no es único, ya que son varios los hermanos que entrenan e incluso compiten con la entidad ‘grogueta’. Pero Xavi se lo ha tomado muy serio, hasta el punto de que el curso pasado lo empezó en el Complejo Educativo de Cheste, que tiene un centro de tecnificación deportiva. Está en régimen de internado, aunque los fines de semana regresa a Gandia.
Para compaginar los estudios con el deporte, en Cheste aplican una estricta disciplina. Se levanta a las 6.30 horas, desayuna y a las 8 h entrena durante una hora y media, luego se ducha y empieza las clases en el instituto, en primero de la ESO, desde las diez hasta las 14.30 horas. Después, regresa a la residencia, come, descansa y distribuye la tarde entre estudio y entrenamiento. Cena y vuelve a la habitación, ya que las luces se apagan automáticamente a las diez de la noche. En condiciones normales se comparte habitación, pero este año no es así, por la crisis del coronavirus.
![[Img #46222]](https://saforguia.com/upload/images/03_2021/6379_befunky-collage-6-1024x757.jpg)
Su entrenador en el club es Carlos Ferrando, aunque en Cheste también tiene otros dos monitores. Allá realiza tres sesiones de natación y tres más de atletismo, estas últimas combinadas a veces con ciclismo. Además, cuando llega el viernes por la tarde a Gandia lo primero que hace es unirse al grupo de entrenamiento de triatlón del club en la piscina municipal.
“Al principio cuesta un poco, pero si te acostumbras a la marcha disfrutas, además, allí hay que estudiar sí o sí”, señala Xavi sobre su nueva experiencia en el internado. Respecto a la temporada tan atípica, Xavi recuerda que, a pesar del confinamiento domiciliario siguió entrenando, al igual que sus compañeros del club, con las pautas que les daba Carlos Ferrando por Instagram y por correo electrónico.
Su progresión es buena, de tal manera que en diciembre hizo un récord de club en los 1.000 metros lisos, con una marca de 2.52, batiendo el que tenía Àlex Blasco desde 1990 a su edad. Pero tiene claro que quiere orientarse al triatlón: “Me gusta combinar los tres deportes, me resulta más entretenido, sobre todo el entrenamiento”, apunta. Le gustaría estudiar el grado universitario de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
Un joven apasionado por el triatlón
Sobre Xavi, Carlos Ferrando opina que es “un joven al que le apasiona este deporte hasta el punto de que quiera dedicarse a ello de manera profesional”. Aunque tiene cualidades, Ferrando matiza que el triatlón “es un deporte de resistencia que consta de tres disciplinas, donde hay muchos factores que pueden influir en la carrera de un deportista, y el día a día es muy duro, por lo que es muy atrevido todavía predecir su proyección”. Y sobre Paula, siguiendo con la filosofía del club ‘groguet’, Ferrando indica que “está en edad de jugar y disfrutar con el deporte”, aunque también ha participado en Jocs Esportius. Su entrenador en la escuela es Bernat Pérez.



























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