El párroco de Gandia absuelto de pedofilia no coordinará a los juniors de la Colegiata
El abad rectifica y tras reunirse con los padres aparta al sacerdote de esta función, aunque seguirá dando misas como adscrito a la Seu.
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La polémica ha salpicado estos días la Colegiata de Gandia, después de que varios padres de los juniors expresaran su preocupación al enterarse de que el sacerdote que coordinaba a los monitores de este movimiento religioso fue imputado hace ocho años por posesión de pornografía infantil y corrupción de menores en la llamada “Operación Telémaco”, que llevo a cabo la Guardia Civil.
El sacerdote, gandiense y de nombre Borja, oficiaba misas en ese momento en Algemesí y al conocerse el caso el Arzobispado lo apartó de forma inmediata. Mientras tanto, el proceso judicial seguía su marcha. En diciembre de 2017 el juzgado de lo Penal 15 de Valencia, con sede en Alzira, lo condenó por corrupción de menores, pero el cura recurrió a la Audiencia Provincial, y el tribunal acabó absolviéndolo y anulando la sentencia anterior, en un fallo que ya es firme.
Por ello, el pasado mes de mayo, el abad de Gandia, Ángel Saneugenio, lo reincorporó como adscrito a la Colegiata, y así lo anunció en la misa dedicada a la Mare de Déu dels Desemparats. El abad también le autorizó a que colaborara con los juniors, y es ahí donde se ha producido el conflicto, porque algunos padres han expresado su malestar e incluso han retirado a sus hijos de las actividades. En una reunión celebrada este jueves por la tarde con los padres, el abad les prometió que el cura no tendrá más relación con los juniors.
El sacerdote implicado, según publica hoy Levante-EMV, asegura que, a pesar de que es inocente, le pidió al abad no tratar con menores, por el estigma que estos casos suponen, asegura que a raíz del caso se ha quedado “sin amigos” e insiste en que todas las acusaciones contra él en el caso Telémaco eran falsas.
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La polémica ha salpicado estos días la Colegiata de Gandia, después de que varios padres de los juniors expresaran su preocupación al enterarse de que el sacerdote que coordinaba a los monitores de este movimiento religioso fue imputado hace ocho años por posesión de pornografía infantil y corrupción de menores en la llamada “Operación Telémaco”, que llevo a cabo la Guardia Civil.
El sacerdote, gandiense y de nombre Borja, oficiaba misas en ese momento en Algemesí y al conocerse el caso el Arzobispado lo apartó de forma inmediata. Mientras tanto, el proceso judicial seguía su marcha. En diciembre de 2017 el juzgado de lo Penal 15 de Valencia, con sede en Alzira, lo condenó por corrupción de menores, pero el cura recurrió a la Audiencia Provincial, y el tribunal acabó absolviéndolo y anulando la sentencia anterior, en un fallo que ya es firme.
Por ello, el pasado mes de mayo, el abad de Gandia, Ángel Saneugenio, lo reincorporó como adscrito a la Colegiata, y así lo anunció en la misa dedicada a la Mare de Déu dels Desemparats. El abad también le autorizó a que colaborara con los juniors, y es ahí donde se ha producido el conflicto, porque algunos padres han expresado su malestar e incluso han retirado a sus hijos de las actividades. En una reunión celebrada este jueves por la tarde con los padres, el abad les prometió que el cura no tendrá más relación con los juniors.
El sacerdote implicado, según publica hoy Levante-EMV, asegura que, a pesar de que es inocente, le pidió al abad no tratar con menores, por el estigma que estos casos suponen, asegura que a raíz del caso se ha quedado “sin amigos” e insiste en que todas las acusaciones contra él en el caso Telémaco eran falsas.









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