El Gobierno de Tavernes retrasa el proyecto de la gasolinera al pedir un informe a la Generalitat
El Ejecutivo de Compromís pregunta a la Dirección General de Carreteras si la instalación prevista para dentro del núcleo urbano afectará al tráfico.
El Gobierno de Tavernes de la Valldigna, de Compromís, ha pedido un informe a la Dirección General de Carreteras, dependiente de la Generalitat, para saber si la nueva gasolinera que se prevé construir en la carretera autonómica CV-50, dentro del núcleo urbano, afectará al tráfico.
El alcalde, Jordi Juan, reconoció abiertamente que el Gobierno municipal no tiene ninguna voluntad política de que se instale esa gasolinera pero como he explicado en varias ocasiones el otorgamiento de licencias no es un criterio de oportunidad política sino un procedimiento reglado y si el solicitante cumple los requisitos que marca la ley, el Ayuntamiento está obligado a dar la licencia.
El alcalde también recuerda que en el año 2013 hubo un cambio en la Ley de Hidrocarburos que da muchas facilidades para instalar gasolineras en los municipios "y el Ayuntamiento no puede ir en contra de una ley estatal".
Con todo, este trámite burocrático es una manera de frenar un expediente que se encuentra muy avanzado. La gasolinera implicaría derribar un local, el antiguo edificio Incarvi, con lo que también necesitaría de un permiso de demolición. Es probable que la empresa solicitante, que ya dispone de licencia ambiental, recurra esta consulta a la Generalitat al no considerarse necesaria. El Ayuntamiento vallero también ha enviado a la Conselleria un informe de la Policía Local donde se indica que esta instalación, en la salida de la ciudad, provocará atascos.
Los vecinos, especialmente los de los edificios contiguos, están también en contra de la gasolinera y han empezado a recoger firmas para que no se instale.
El Gobierno de Tavernes de la Valldigna, de Compromís, ha pedido un informe a la Dirección General de Carreteras, dependiente de la Generalitat, para saber si la nueva gasolinera que se prevé construir en la carretera autonómica CV-50, dentro del núcleo urbano, afectará al tráfico.
El alcalde, Jordi Juan, reconoció abiertamente que el Gobierno municipal no tiene ninguna voluntad política de que se instale esa gasolinera pero como he explicado en varias ocasiones el otorgamiento de licencias no es un criterio de oportunidad política sino un procedimiento reglado y si el solicitante cumple los requisitos que marca la ley, el Ayuntamiento está obligado a dar la licencia.
El alcalde también recuerda que en el año 2013 hubo un cambio en la Ley de Hidrocarburos que da muchas facilidades para instalar gasolineras en los municipios "y el Ayuntamiento no puede ir en contra de una ley estatal".
Con todo, este trámite burocrático es una manera de frenar un expediente que se encuentra muy avanzado. La gasolinera implicaría derribar un local, el antiguo edificio Incarvi, con lo que también necesitaría de un permiso de demolición. Es probable que la empresa solicitante, que ya dispone de licencia ambiental, recurra esta consulta a la Generalitat al no considerarse necesaria. El Ayuntamiento vallero también ha enviado a la Conselleria un informe de la Policía Local donde se indica que esta instalación, en la salida de la ciudad, provocará atascos.
Los vecinos, especialmente los de los edificios contiguos, están también en contra de la gasolinera y han empezado a recoger firmas para que no se instale.









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