Proyecto Hombre advierte que su centro de día en Gandia está ‘al máximo de ocupación’
La Fundación Arzobispo Miguel Roca plantea a la Conselleria de Sanidad que aumente sus plazas concertadas, que actualmente son sólo 50 frente a las 138 personas que trató la entidad el año pasado. La fundación alerta sobre la adicción a los juegos y apuestas ‘on line’.
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El centro de día de Proyecto Hombre en Gandia, que gestiona la Fundación Arzobispo Miguel Roca, atendió durante el año 2015 a 259 personas, las mismas que el año pasado, básicamente porque hay lista de espera y porque el centro se encuentra en su “grado máximo de ocupación”, según advirtió su coordinador, Vicent Pla. En cuanto a las personas que siguieron un tratamiento, fueron 138 el año pasado, 14 más que en 2014.
Son algunos datos de la memoria anual de la Fundación Arzobispo Miguel Roca-Proyecto Hombre, que presentaron este viernes en Gandia en una rueda de prensa el director de la entidad, Vicent Andrés Martínez; el propio Vicent Pla; y el director de Cáritas Interparroquial, Eduardo Mahiques, este último en representación de la entidad con la comparten la sede, en la calle Duc Carles de Borja, en el centro de la ciudad.
Esta Memoria de 2015 también se presentó el jueves en otra rueda de prensa en Valencia, para aprovechar la cercanía del "Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas", que se conmemora el próximo domingo, 26 de junio.
En Gandia, la cifra de personas en tratamiento va en aumento; fueron 138 en 2015 frente a las 94 de 2013. Por ello, desde Proyecto Hombre piden a la Generalitat que aumente el número de plazas concertadas, que actualmente es de 50, un número insuficiente. “Nos consta que la Conselleria de Sanidad ha convocado a todas las asociaciones sin ánimo de lucro que trabajan en adicciones para revisar el modelo y los recursos públicos que se destinan, porque, además de los recortes que ya hubo, probablemente ya esté obsoleto”, apuntó Vicent Andrés Martínez.
No obstante, desde Proyecto Hombre también hacen un llamamiento “a la solidaridad ciudadana y de las empresas” para incrementar sus recursos propios y poder seguir desarrollando su labor. En este sentido, resaltaron que el Ayuntamiento de Gandia aportó el año pasado 20.000 euros a través de un convenio de colaboración.
Por otra parte, la memoria confirma la tendencia de ejercicios anteriores respecto a las sustancias de mayor consumo, que siguen siendo la cocaína, que supone el 47% de los casos, seguida por la mezcla de cocaína y alcohol (18%), el alcohol (15%), la heroína (9%), el cannabis (7%), la ludopatía (2%) y otros, con el 2%.
No obstante, sobre estas cifras, Vicent Pla matizó que la mayoría de los adictos suelen ser politoxicómanos. “Se inician con el tabaco o el porro, y conforme avanza la adicción se centran en una sustancia”, apuntó. También lamentó la “baja percepción social del riesgo” que se tiene del cannabis y advirtió que hay un repunte en el consumo de heroína. La adolescencia es la etapa de mayor riesgo para generar adicciones, “porque están en una edad en la que quieren experimentar con todo, por eso hay la familia tiene que estar muy pendiente”, aseveró Pla.
Por sexos, el 83% de las personas en tratamiento en Gandia fueron hombres (115), y el 17% restante, mujeres (23). Vicent Pla señaló que las mujeres caen menos en las drogas y la mayoría lo hace de manos de sus parejas, “quizá porque el estigma social es mayor que en el caso de los hombres”, apuntó. El perfil medio del usuario es el de un hombre soltero, con estudios secundarios y parado.
En cuanto a la evolución del tratamiento, el año pasado se dieron en Gandia un 37% de altas, por cuestiones terapéuticas o porque cumplieron los objetivos. El 56% causó baja del Proyecto de forma voluntaria. Sobre estos últimos adictos, Pla aseguró que son personas que “quieren ponerse a prueba y se encuentran con la sorpresa de que todavía son vulnerables a las recaídas, por lo que más pronto o más tarde acaban volviendo al centro”. Del resto, el 3% se derivó a otros recursos, el 1% fue expulsado, el 3% recibió un alta forzosa, y el 2% falleció.
Los grupos de Gandia se reúnen todos los días en dos turnos diferentes, uno de 10 h a 13 h y otro de 19 h a 21.30 h. En el centro se realizan actividades como charlas y habilidades sociales, deporte una vez a la semana o senderismo una vez cada quince días. También hay un grupo de ayuda para familiares, siempre asesorado por terapeutas.
El equipo de Proyecto Hombre Gandia está formado por tres trabajadores; un educador social, una psicóloga y una trabajadora social, y se refuerza con una decena de voluntarios.
Vicent Andrés Martínez explicó que desde Proyecto Hombre “desarrollamos un método propio de intervención, que identifica las causas que inducen a la persona a la adicción y trabaja desde un marco global e integral, terapéutico y educativo, para lograr que las personas atendidas recuperen su autonomía, el sentido de la responsabilidad con su propia vida y el entorno y su capacidad para tomar decisiones”. Desde la fundación mantienen “la esperanza intacta de que es posible liberar a las personas de la adicción".
Datos globales
En datos globales (sumando todos los recursos de Proyecto Hombre) más de la mitad de las personas atendidas -509- fueron tratadas en los centros de día de Valencia, Gandia y Ontinyent, integrados en la red pública; 197 en la comunidad terapéutica de Valencia, que cuenta con plazas concertadas, y otras 100, en la comunidad terapéutica intrapenitenciaria que Proyecto Hombre tiene en la cárcel de Picassent.
El resto de atenciones se realizaron a través del programa de prevención, al que acudieron 62 personas, y del centro ambulatorio de tratamiento de adicciones, que se ocupó de 48 casos.
Aunque el perfil mayoritario de personas atendidas sigue siendo “varón español, consumidor de cocaína, soltero, en paro y con estudios, al menos, primarios” sin embargo, según la última memoria “se confirma la tendencia al alza en la edad media, que aumenta de 37 años en el 2014 a 40 en el 2015”, expresó el director de Proyecto Hombre, quien añadió que “las mujeres continúan teniendo mayores dificultades para acceder al tratamiento”.
Además, de la memoria, destacaron “el trabajo de inserción social con presos a través de medidas alternativas que han permitido que 42 de ellos cumplan el resto de la condena en centro extrapenitenciario de tratamiento de deshabituación y que 54 se hayan beneficiado de medidas alternativas penales y/o administrativas”.
Del mismo modo, el director de la entidad subrayó la relevancia de las primeras atenciones, que en 2015 fueron 1.244, “en las que se ofrece asesoramiento individual y una primera valoración” así como del Programa de Prevención Selectiva e Indicada “que atendió a 62 jóvenes y adolescentes, un 47 por ciento más respecto al ejercicio anterior”.
En esta línea, desde la fundación recalcaron que en la población joven “el cannabis es la sustancia que motiva siete de cada diez atenciones aunque la percepción de riesgo de su consumo es muy baja”, según el director, y comentó que en esta población se ha incrementado el número de asistencias por adicciones a nuevas tecnologías, como el móvil, Internet y los “juegos on line”, entre otros, “pasando de un 2 por ciento en 2014 a un 13 por ciento en 2015.
Precisamente, desde Proyecto Hombre Valencia muestran su preocupación por “la ausencia generalizada en nuestra sociedad de percepción del riesgo respecto del abuso de sustancias como el alcohol y el cannabis” y en la necesidad de “abordar de forma integral la atención a la patología dual, es decir, la coexistencia de drogodependencia y psicopatología psiquiátrica”, al tiempo que remarcaron “el incipiente mercado de las apuestas y del juego ‘on line’ que hay que revisar y regular”.
Por último, la fundación, que cuenta con 115 voluntarios que suponen el 70 por ciento de su plantilla, propone “incrementar los medios para la prevención en el ámbito escolar, priorizar recursos para los más vulnerables y hacer un llamamiento a la sociedad para incrementar el voluntariado”.
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El centro de día de Proyecto Hombre en Gandia, que gestiona la Fundación Arzobispo Miguel Roca, atendió durante el año 2015 a 259 personas, las mismas que el año pasado, básicamente porque hay lista de espera y porque el centro se encuentra en su “grado máximo de ocupación”, según advirtió su coordinador, Vicent Pla. En cuanto a las personas que siguieron un tratamiento, fueron 138 el año pasado, 14 más que en 2014.
Son algunos datos de la memoria anual de la Fundación Arzobispo Miguel Roca-Proyecto Hombre, que presentaron este viernes en Gandia en una rueda de prensa el director de la entidad, Vicent Andrés Martínez; el propio Vicent Pla; y el director de Cáritas Interparroquial, Eduardo Mahiques, este último en representación de la entidad con la comparten la sede, en la calle Duc Carles de Borja, en el centro de la ciudad.
Esta Memoria de 2015 también se presentó el jueves en otra rueda de prensa en Valencia, para aprovechar la cercanía del "Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas", que se conmemora el próximo domingo, 26 de junio.
En Gandia, la cifra de personas en tratamiento va en aumento; fueron 138 en 2015 frente a las 94 de 2013. Por ello, desde Proyecto Hombre piden a la Generalitat que aumente el número de plazas concertadas, que actualmente es de 50, un número insuficiente. “Nos consta que la Conselleria de Sanidad ha convocado a todas las asociaciones sin ánimo de lucro que trabajan en adicciones para revisar el modelo y los recursos públicos que se destinan, porque, además de los recortes que ya hubo, probablemente ya esté obsoleto”, apuntó Vicent Andrés Martínez.
No obstante, desde Proyecto Hombre también hacen un llamamiento “a la solidaridad ciudadana y de las empresas” para incrementar sus recursos propios y poder seguir desarrollando su labor. En este sentido, resaltaron que el Ayuntamiento de Gandia aportó el año pasado 20.000 euros a través de un convenio de colaboración.
Por otra parte, la memoria confirma la tendencia de ejercicios anteriores respecto a las sustancias de mayor consumo, que siguen siendo la cocaína, que supone el 47% de los casos, seguida por la mezcla de cocaína y alcohol (18%), el alcohol (15%), la heroína (9%), el cannabis (7%), la ludopatía (2%) y otros, con el 2%.
No obstante, sobre estas cifras, Vicent Pla matizó que la mayoría de los adictos suelen ser politoxicómanos. “Se inician con el tabaco o el porro, y conforme avanza la adicción se centran en una sustancia”, apuntó. También lamentó la “baja percepción social del riesgo” que se tiene del cannabis y advirtió que hay un repunte en el consumo de heroína. La adolescencia es la etapa de mayor riesgo para generar adicciones, “porque están en una edad en la que quieren experimentar con todo, por eso hay la familia tiene que estar muy pendiente”, aseveró Pla.
Por sexos, el 83% de las personas en tratamiento en Gandia fueron hombres (115), y el 17% restante, mujeres (23). Vicent Pla señaló que las mujeres caen menos en las drogas y la mayoría lo hace de manos de sus parejas, “quizá porque el estigma social es mayor que en el caso de los hombres”, apuntó. El perfil medio del usuario es el de un hombre soltero, con estudios secundarios y parado.
En cuanto a la evolución del tratamiento, el año pasado se dieron en Gandia un 37% de altas, por cuestiones terapéuticas o porque cumplieron los objetivos. El 56% causó baja del Proyecto de forma voluntaria. Sobre estos últimos adictos, Pla aseguró que son personas que “quieren ponerse a prueba y se encuentran con la sorpresa de que todavía son vulnerables a las recaídas, por lo que más pronto o más tarde acaban volviendo al centro”. Del resto, el 3% se derivó a otros recursos, el 1% fue expulsado, el 3% recibió un alta forzosa, y el 2% falleció.
Los grupos de Gandia se reúnen todos los días en dos turnos diferentes, uno de 10 h a 13 h y otro de 19 h a 21.30 h. En el centro se realizan actividades como charlas y habilidades sociales, deporte una vez a la semana o senderismo una vez cada quince días. También hay un grupo de ayuda para familiares, siempre asesorado por terapeutas.
El equipo de Proyecto Hombre Gandia está formado por tres trabajadores; un educador social, una psicóloga y una trabajadora social, y se refuerza con una decena de voluntarios.
Vicent Andrés Martínez explicó que desde Proyecto Hombre “desarrollamos un método propio de intervención, que identifica las causas que inducen a la persona a la adicción y trabaja desde un marco global e integral, terapéutico y educativo, para lograr que las personas atendidas recuperen su autonomía, el sentido de la responsabilidad con su propia vida y el entorno y su capacidad para tomar decisiones”. Desde la fundación mantienen “la esperanza intacta de que es posible liberar a las personas de la adicción".
Datos globales
En datos globales (sumando todos los recursos de Proyecto Hombre) más de la mitad de las personas atendidas -509- fueron tratadas en los centros de día de Valencia, Gandia y Ontinyent, integrados en la red pública; 197 en la comunidad terapéutica de Valencia, que cuenta con plazas concertadas, y otras 100, en la comunidad terapéutica intrapenitenciaria que Proyecto Hombre tiene en la cárcel de Picassent.
El resto de atenciones se realizaron a través del programa de prevención, al que acudieron 62 personas, y del centro ambulatorio de tratamiento de adicciones, que se ocupó de 48 casos.
Aunque el perfil mayoritario de personas atendidas sigue siendo “varón español, consumidor de cocaína, soltero, en paro y con estudios, al menos, primarios” sin embargo, según la última memoria “se confirma la tendencia al alza en la edad media, que aumenta de 37 años en el 2014 a 40 en el 2015”, expresó el director de Proyecto Hombre, quien añadió que “las mujeres continúan teniendo mayores dificultades para acceder al tratamiento”.
Además, de la memoria, destacaron “el trabajo de inserción social con presos a través de medidas alternativas que han permitido que 42 de ellos cumplan el resto de la condena en centro extrapenitenciario de tratamiento de deshabituación y que 54 se hayan beneficiado de medidas alternativas penales y/o administrativas”.
Del mismo modo, el director de la entidad subrayó la relevancia de las primeras atenciones, que en 2015 fueron 1.244, “en las que se ofrece asesoramiento individual y una primera valoración” así como del Programa de Prevención Selectiva e Indicada “que atendió a 62 jóvenes y adolescentes, un 47 por ciento más respecto al ejercicio anterior”.
En esta línea, desde la fundación recalcaron que en la población joven “el cannabis es la sustancia que motiva siete de cada diez atenciones aunque la percepción de riesgo de su consumo es muy baja”, según el director, y comentó que en esta población se ha incrementado el número de asistencias por adicciones a nuevas tecnologías, como el móvil, Internet y los “juegos on line”, entre otros, “pasando de un 2 por ciento en 2014 a un 13 por ciento en 2015.
Precisamente, desde Proyecto Hombre Valencia muestran su preocupación por “la ausencia generalizada en nuestra sociedad de percepción del riesgo respecto del abuso de sustancias como el alcohol y el cannabis” y en la necesidad de “abordar de forma integral la atención a la patología dual, es decir, la coexistencia de drogodependencia y psicopatología psiquiátrica”, al tiempo que remarcaron “el incipiente mercado de las apuestas y del juego ‘on line’ que hay que revisar y regular”.
Por último, la fundación, que cuenta con 115 voluntarios que suponen el 70 por ciento de su plantilla, propone “incrementar los medios para la prevención en el ámbito escolar, priorizar recursos para los más vulnerables y hacer un llamamiento a la sociedad para incrementar el voluntariado”.









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