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Joan Banyuls
Miércoles, 17 de agosto de 2016

La responsabilidad del 'no'

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Opinió, per Joan Banyuls.

Resulta irónico a estas alturas que se quiera descargar toda la responsabilidad de la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno, y de la estabilidad posterior del mismo sobre el PSOE, sobre todo porque esa petición de «responsabilidad» ha salido de las bocas de los mayores irresponsables que en democracia han dirigido este país. 


La cabeza visible de todos ellos es el actual presidente en funciones, que es el máximo «responsable» de que su partido esté cubierto de pies a cabeza por el polvo de la corrupción, con la propia entidad política, el PP, procesada por pagar con dinero negro la reforma de su sede, con el asunto de Bárcenas a punto de juzgarse en sala, con los dos gerentes anteriores al mencionado siendo investigados, con Rita Barberá amparada tras su aforamiento en el Senado, con los casos Gürtel, Púnica y Taula cada día más al rojo vivo, con los sucesores y sucesoras dándose soplamocos constantemente, y, más que nada, con la duda sembrada para algunos de que este partido, el PP, el que «pide responsabilidad» a los socialistas, ha jugado con ventaja todos estos años, apoyado en una presunta financiación ilegal y en un clientelismo político y social de muchas personas, a las que daba trabajo allí donde gobernaba (ayuntamientos, autonomías, etc), a cambio de su voto.


Es cierto que también determinados políticos socialistas han pedido que se ayude a sacar al país de la situación de bloqueo en que permanece España desde diciembre del año pasado, pero convendría que recordaran estas personas (entre ellas algún ex-presidente del Gobierno), que si el PP hubiera sido «responsable» hubiera facilitado la formación de un gobierno a Pedro Sánchez cuando llegó a un acuerdo con Albert Rivera...¡hace casi cuatro meses!, después de que el propio Rajoy renunciara a presentarse. 


No soy yo el que vaya a recriminar a Albert Rivera y a C's su postura, ya que si antes me pareció que era consecuente cuando llegó a un acuerdo con el PSOE, es lógico que ahora lo intente con una formación más afín en ideología. Sin embargo, no estaría demás que vigilara con mucha atención al lider del PP, ya que es especialista en marear la perdiz, en dejar correr el tiempo cuando le interesa, y en manipular a los medios de comunicación. 


Por la parte que toca al PSOE, cualquier acuerdo o postura que se quiera tomar distinta al «no» debe pasar por consultar a la militancia. Una militancia que no entendería de ninguna de las maneras que se apoyase o favoreciese a un partido cuyos postulados ideológicos se hallan en las antípodas del socialismo, y más si el candidato a la investidura es Mariano Rajoy, un político bajo sospecha que ha llevado con sus recortes a los ciudadanos a recibir prestaciones de hace 40 años, cuando si no se tenía una familia detrás para ayudarlos se pasaban verdaderas penurias. 


Así ha dejado el país ese dirigente y ese partido político. ¿Hemos de ayudarles, pues, a que continuen haciéndonos desgraciados con sus leyes de educación, su corrupción, sus recortes o sus reformas laborales? Yo tengo la respuesta: ¡un «no» como un piano!. Y ese «no», símbolo de responsabilidad para con nuestro país y sus ciudadanos, se debe trasladar al Congreso de los Diputados. Si algunos no se han enterado o no quieren ver en que situación nos encontramos por culpa de Rajoy y el PP, es su problema. Decir «no» a Rajoy y al PP es ser «responsable». Y luego ya veremos qué pasa, que el mundo seguro que no se va acabar. 

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