Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Joan Banyuls
Jueves, 6 de agosto de 2015

El exorcista

Guardar en Mis Noticias.

Opinió, per Joan Banyuls.

Han bastado una cuantas semanas desde que un nuevo Gobierno accedió al Ayuntamiento de Gandia para que hayan empezado a salir a la luz todos los excesos que el anterior equipo se “permitió” durante su etapa, y que desde este espacio no hemos dejado de denunciar en esos cuatro años.

Que aquello del “a coste cero” con que nos castigaba las orejas a todo ciudadano Arturo Torró, acompañado por Víctor Soler o Guillermo Barber, algunas veces, y con el silencio obediente del resto de los concejales del PP, no era más que un cuento chino, algunos lo suponían y otros teníamos la certeza, de ahí que no me extrañara en absoluto la reacción airada de muchos de ellos en el pleno municipal donde fue proclamada Alcaldesa Diana Morant.

Por eso tampoco me extraña la actitud con la que se condujeron en el último pleno: risitas, desconsideraciones, jugueteos con el móvil, desprecio, etc, etc., todo con el objetivo de ningunear al nuevo Gobierno municipal y a la nueva Alcaldesa. Arturo Torró, por ejemplo, parece haber asumido el papel del “Padre Merrin” (el sacerdote que protagoniza la novela El exorcista, y la película del mismo título), y se ha erigido en el principal evangelizador del Ayuntamiento de Gandia, y como tal está intentando expulsar a los demonios que lo gobiernan.
 
En la obra El exorcista, el Padre Merrin ayudado por el Padre Carras (cuyo papel bien podría asumir Víctor Soler), trataba de sacar al diablo del cuerpo de una niña a base de gritos, rezos y agua bendita. Y en ello están: ya ha amenazado a Diana Morant con que sus actuaciones la van a llevar al infierno, y no para de recordarle a Ciro Palmer que tiene que estar con la mayoría católica de nuestra ciudad o se condenará también. Supongo que a los que no profesen su religión, es decir, a los infieles, sólo espera que les parta un rayo.

Todo ello sin poder aclarar la multitud de gastos sin justificar que están apareciendo, y que durante la pasada legislatura fueron calificados por Torró y su grupo como de “coste cero”, ni la extraordinaria cantidad de enchufados que a través de IPG cobraban su sueldo por el simple hecho de ser del PP, ni otros muchos desmanen que han llevado a nuestra ciudad al borde de la quiebra, dejando al nuevo gobierno municipal la difícil decisión de tener que subir los impuestos para no ser intervenidos y para poder garantizarnos a los gandienses aquellos servicios básicos que nuestra ciudad necesita.

Pues como buen católico que se considera, el Sr. Torró lo primero que debería de hacer es examen de conciencia, confesar sus pecados, hacer propósito de enmienda y cumplir la penitencia, aunque mucho me temo que los tres primeros pasos no los va a dar, y el cuarto, o sea, cumplir la penitencia, tendremos que esperar a ver que deciden los tribunales, porque también dudo mucho de que Arturo vaya a pasar por el confesionario.

¿Alguna vez dejarán de pensar que los ciudadanos somos tontos?. ¿Es posible que llegue el tiempo en que aquellos que han llevado a nuestra ciudad a esta situación, se vayan pidiendo perdón?. ¿Llegarán a asumir algún tiempo su responsabilidad y trabajarán por mejorar Gandia, en vez de destrozarla?. En vez de eso, Torró, Soler y compañía, se están dedicando a demonizar a los demás, y a tratar de justificar lo injustificable, mientras juegan a mandar al infierno a quienes ellos consideran poseídos: bonita manera de trabajar desde la oposición. Aunque, visto lo visto, no se podía esperar más de ellos.


"No que me hayas mentido, que ya no pueda creerte, eso me aterra". Friedich Nietzsche.

2017© Media Serviocio Safor S.L - Paseo Germanías 3-1-1 46702 Gandía (España) - Tel. 96 296 62 09
Powered by FolioePress