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Joan Banyuls
Jueves, 3 de julio de 2014

Las Torronarias (XVII): Un alcalde egocéntrico

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Opinió, per Joan Banyuls.

Anda preocupado Arturo Torró en buscar alguna situación que lo saque de la monotonía política en la que se halla sumido, de cara las elecciones municipales del próximo año. Visto que su mente no es capaz de crear ideas brillantes, ideas que favorezcan el desarrollo de nuestra ciudad y de sus habitantes, le ha encontrado gusto a escribir un eterno guión que ha convertido en culebrón sudamericano la vida social de Gandia.

Y digo vida social conscientemente, puesto que a nuestro “queridísimo” alcalde le gusta más pasearse por todos los tinglados, eventos, festejos, manifestaciones de deportivas, etc, etc, que quedarse en el Ayuntamiento a arreglar los problemas de los gandienses. Y así, hoy le vemos en el casal de una falla, mañana en una comida con amas de casa, y pasado monta un sarao en la plaza del Prado para animar en primera fila a la selección española de fútbol (dicho sea de paso, suele ser tan gafe que miren como ha acabado la “roja” en el mundial).

Entre esas, recibe a algún deportista en las dependencias municipales, se inventa un nuevo equipo de fútbol para la ciudad (que manía tiene este hombre con el balompié), o se hace la foto con el cantante de turno. Pero de vez en cuando, Arturo desaparece, y entonces empieza el baile. Les cuento el “serial”, para que vean como sucedieron las cosas: Después de haber estado en toda suerte de acontecimientos, el “señor” Torró, Don Arturo, cansado de tanta comida, tanta danza y tanta foto, decide largarse a descansar nadie sabe dónde.

Sólo deja pendiente un tema rutinario, un pleno municipal donde se ha de votar varias mociones a favor y en contra de la monarquía. En su ausencia toma el mando Víctor Soler, el hasta ahora delfín de Torró. El “señor” Soler, poseído sin duda por el poder del sillón del alcalde, intenta expulsar al concejal socialista Vicent Mascarell, quien ante tan injusta decisión se niega a obedecer. Soler, “afaraonado” después de tantos años al lado del Tut-Art-Torró, suspende el pleno.

Y ese error tiene consecuencias fatales, porque Arturo Torró no permite que nadie que no sea él se ”luzca” ante los gandienses, y hecho una furia, quita a Soler del equipo titular y lo manda al banquillo. El delfín ha acabado convertido en pescadilla. Ya se sabe lo duro que puede ser provocar al “macho alfa”.

Para acabar de alegrarle la semana, los socialistas eligen como líder a Diana Morant, que se presenta dispuesta a presentarle batalla política con las armas de la honradez, los ideales, y el esfuerzo y la dedicación. A Arturo Torró, que se ha pasado toda la legislatura denigrando e intentado ridiculizar y menospreciar a la nueva Secretaria General de los socialistas gandienses, no le ha gusta ni un pelo el asunto, y manda al resto de sus huestes al ataque, y entonces sale Guillermo Barber a meter la pata, como casi siempre.

Pues así esta el panorama, un “fregao” infumable en el PP y el acalde metido en juicios, mientras la ciudad queda dejada de la mano de Dios, y se nos presenta un verano que tiene toda la pinta de ser todo menos plácido: eso si, veremos al alcalde fotografiado con cada cantante que nos visite, no les quepa la menor duda, porque de estas historias, Arturo no se pierde ni una, con tal de no gobernar y poder posar con los dientes apretados.

Quosque tandem abutieris, Arturo Torró, patientia nostra? (¿Hasta cuándo abusarás, Arturo Torró, de nuestra paciencia?)

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